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Java y Jesús

Se inauguran cafés por todo el territorio

Durante los años 60 y 70, el movimiento cristiano de salones de café impulsó a toda una generación y logró atraer a muchos penitentes que de otro modo jamás se habrían acercado a una iglesia tradicional.

Hoy, el movimiento sigue vivo en el Ejército de Salvación. Varios cuerpos usan esto para atraer a los jóvenes miembros de la generación del milenio con una mezcla de música en vivo, café y Jesús.

Varias damas disfrutan de un café en el Safe Haven Café en Ponce.

Varias damas disfrutan de un café en el Safe Haven Café en Ponce.

En el Citadel de Montclair, New Jersey, casi 20 personas se reúnen una vez al mes para celebrar una “Noche Dominical de Renovación” en un espacio diseñado para tomar café en grupo conocido en inglés como “The Coffee Booth” (en un juego de palabras con el apellido del fundador del Ejército, William Booth, que significa “cabina”). La traducción literal sería “La Cabina del Café”, pero lo que se da a entender es más bien “El Café de Booth”.

¿Por qué el día domingo?

“La Biblia es bastante clara en lo que atañe a nuestra necesidad de observar el día de reposo pero, para nosotros muchas veces, el domingo es un día repleto de obligaciones que debemos cumplir”, dice Chuck Goodin, organizador del evento y director territorial de los ministerios de adultos jóvenes, campamentos y deportes.

EL PODER DE DIOS, NO EL MÍO

Goodin explicó que la noche del domingo suele ser un momento en que las personas “preparan sus horarios para enfrentar la semana que va a comenzar”.

“El primer día completo que vivieron Adán y Eva fue uno de reposo”, expresa Goodin. “Todo parece indicar que el plan de Dios es que partamos la semana desde un punto de reposo enfocado en Él. De modo que la ‘Noche Dominical de Renovación’ tiene que ver con empezar la semana y el mes desde un lugar de reposo.

“Cuando empezamos a partir de un lugar de confianza y seguridad, lo que estamos diciendo —a fin de cuentas— es: ‘Encomiendo mi vida al Dios viviente, no a mis propias fuerzas y habilidades’”.

Jim Bailey, uno de los miembros del Cuerpo, dirige las sesiones de alabanza y oración cada semana, pero también suele invitar a otros líderes de oración para que sean ellos quienes lo hagan.

“Es algo bastante informal, invitamos a todo tipo de músicos a tocar y compartir su arte junto a la banda”, dice Goodin.

ACERCAMIENTO A LA CRUZ

Goodin indicó que aun cuando el formato cambia, a menudo incluye adoración contemporánea integral y significativa, lectura de la Escritura, un devocional a cargo de un orador invitado y oración.

“Hay una cantidad importante de oraciones y lectura bíblica en cada una de esas reuniones”, dice el Mayor Kevin Stoops, Oficial directivo del Citadel de Montclair.

Goodin agrega: “El objetivo es promover la renovación entre los participantes y asegurarse de que todos sepan que pueden dejar sus cargas al pie de la cruz”.

Goodin señaló que las personas que acuden al café “se sienten más conectados” con el Cuerpo.

“Su crecimiento, más que expandirse, se ha estado haciendo más profundo”, dice. “He recibido testimonios de personas que dicen sentirse más conectados con otros creyentes desde que empezamos este programa”.

UN NUEVO COMIENZO

Otras personas le han confiado a Goodin que hace 20 meses estaban completamente agotados y estresados, pero que la “Noche Dominical de Renovación” llegó para satisfacer una necesidad imperiosa.

“También se tiene la sensación de que las personas han podido regresar —desde un lugar de abundancia— a sus respectivos Cuerpos para servir en su misión”, reflexiona Goodin.

La historia es muy diferente en el Devo&Donuts Café en el Cuerpo de Pottsville, Pensilvania. Ashley Hermany, la organizadora del café, dijo que su idea era crear un “lugar alterno para los adultos jóvenes” en medio de un área urbana en que se expendía y bebía mucho alcohol y donde habían muchas fiestas por la noche.

“Buscábamos un lugar donde los jóvenes pudieran llegar a compartir y evitar mezclarse con ese tipo de cosas”, dice. “Un sitio seguro en el que se sintieran bienvenidos, en un ambiente relajado”.

EVANGELISMO mediante RELACIONES

El café empezó a funcionar en junio del año pasado. Hermany se mantiene en contacto con los participantes a través de los medios de comunicación social y de los ensayos devocionales que escribe cada semana.

Unas 10 personas vienen cada domingo de 6 a 10 p.m. para disfrutar de Wi–Fi gratis y de un café mientras trabajan en sus computadores portátiles. En una mitad del gimnasio se puede jugar al básquetbol mientras en la otra hay un salón de café con música suave, rosquillas (donuts en inglés) gratis y palomitas de maíz.

Los clientes del café también se entretienen usando los materiales de artes plásticas, los juegos de mesa y de cartas que están disponibles para ellos. Otros beneficios incluyen estaciones de recarga de celulares, una televisión, un PlayStation 3 y una cafetera Keurig.

No se ofrece un devocional, pero Hermany atiende al grupo, asegurándose de que todos se sientan bienvenidos. Ella también tiene una “caja de oraciones” en que los invitados pueden dejar sus pedidos de oración.

QUE VENGAN TODOS

“No es tu típico servicio dominical en la iglesia, así que no me vas a ver ahí predicando a la gente todo el tiempo”, dice Hermany. “Pero antes de que los participantes vuelvan a sus casas al final de la noche, siempre les pregunto si me dejarían orar por ellos”, afirma ella.

La coordinadora de alimentación Alexandra Marrero y la Soldada Tere Rigual preparan una comida en el Safe Haven.

La coordinadora de alimentación Alexandra Marrero y la Soldada Tere Rigual preparan una comida en el Safe Haven.

“Soy muy evangélica. Siempre estoy hablando sobre el amor de Dios y ese tipo de cosas. Hay algo muy espiritual en todo ello.

“Aquí hay un ambiente realmente liberador en que puedo ser quien soy y compartir sin trabas el amor de Cristo”.

Hermany, que trabaja de maestra suplente, hace poco pasó un mes en Tailandia ofreciendo apoyo y orientación a víctimas de la trata de personas y enseñándoles inglés.

Ella está muy dedicada al Devo&Donuts Café y cree que “despegará” una vez que la gente empiece a oír hablar de él y se corra la voz.

El Capitán Kevin Polito, Oficial directivo en Pottsville, concuerda.

“Pienso que la idea consiste en entablar relaciones con las personas. A medida que esas relaciones se van fortaleciendo, les pedimos que consideren la posibilidad de asistir a la iglesia o de integrarse a algunos de los programas”, dice Polito. “Veo esto como un puente que le permite a la gente acceder al Cuerpo”.

LA VIEJA ESCUELA DEL EJÉRCITO

Hermany dijo que las famosas “Donut Girls” del Ejército de Salvación durante la Segunda Guerra Mundial le han servido de inspiración, y usa un afiche con fotos de ellas para promocionar el café.

“De modo que en términos del café, pensamos: ¿Por qué no volver a las raíces del Ejército de Salvación y ofrecer rosquillas gratis y compartir el amor de Cristo con todos aquellos que estén dispuestos a venir y tener un momento agradable con otras personas?”

Hermany indicó que su propio pasado ha sido para ella un factor de motivación. Antes de que desarrollara una relación con Cristo, se sentía sola y ansiaba poder formar parte de una comunidad sólida.

“Cuando recorro el pueblo donde nací y veo a las personas que viven ahí, tengo la impresión de que todos están clamando por la presencia de Dios en sus vidas”, agrega. “Ellos no saben lo que es esto de contar con el fuerte vínculo de amistad que se tiene dentro de una comunidad cristiana”.

¡BIENVENIDOS!

“La mayoría de ellos no sabe que hay cosas que hacer y maneras de pasarlo bien para las que no es necesario recurrir al alcohol y a las drogas. Y es por eso que realmente quiero compartir la verdad y el amor de Cristo con ellos”.

Cuando de establecer vínculos con la comunidad se trata, el Cuerpo de Red Bank, New Jersey, ofrece un pequeño salón de café con seis mesas y un par de cafeteras Keurig. Es como la puerta de acceso al Cuerpo; las personas hacen un alto en el salón de café durante el día y se sirven una taza.

“Cuando entras al edificio, es lo primero que ves”, dijo el Teniente Brennen Hinzman. “Ha creado una ambiente acogedor que nos conecta directamente con la comunidad”.

El tema es bastante similar en el Safe Haven Café en Ponce, Puerto Rico, que pudo ser inaugurado gracias a una aportación de Strikepoint.

La Mayora Teresita Pacheco, Oficiala directiva en Ponce, dijo que cuatro soldados asistieron a las sesiones de Strikepoint y regresaron a la isla con la visión de inaugurar un café.

ORGULLOSOS DEL EVANGELIO

“Nuestra visión consistía en crear un espacio en el que la gente de nuestra comunidad tuviese un lugar cómodo al aire libre donde tomarse un descanso en medio del ajetreo cotidiano. Aquí se pueden relajar, entablar relaciones y comprarse una comida liviana”, dice Pacheco. “Esto les permite a los miembros del Cuerpo de Ponce acercarse a ellos de una manera casual y entablar relaciones en un ambiente informal.

”El objetivo es hacerles saber que somos una iglesia en la que el Evangelio de Jesucristo se predica y en la que ellos pueden llegar a tener un encuentro personal con el Salvador”.

Pacheco indica que a medida que los miembros del Cuerpo interactúan, se enteran de la lucha que esas personas enfrentan por salir adelante y de cómo, en algunos casos, han logrado hacerlo.

Sandy Cancel llegó al Cuerpo sintiéndose sobrecogida por una situación familiar. Ella y su esposo se acercaron al altar para orar. Hoy, ambos trabajan de voluntarios en el Cuerpo.

Cancel anota las órdenes de comida en el café y su “tierna y gentil personalidad” es una bendición para las personas, dice Pacheco.

CAMBIAR VIDAS

Juanita Jorge, adherente del Cuerpo, solía ser una persona inexpresiva que a menudo se sentía deprimida. Pero, desde que empezó a participar como voluntaria en la tienda de economías del Ejército, es otra persona.

“Ella está feliz y esto la ha ayudado a comunicarse y a expresarse más”, explica Pacheco.

Teresa Mattei, una maestra de escuela jubilada, se refiere al café como “un lugar hermoso”.

“Aquí sientes paz, amor y una alegría contagiosa”, dice. “Les he dicho a mis amigas y amigos que deberíamos reunirnos aquí para conversar, para pasar un momento lindo y agradable”.

Eudadlia compró una merienda para su hijo en el café y aprovechó para contar una historia muy sentida en cuanto a cómo logró sobrevivir al cáncer. Ahora trae a su hijo todos los viernes a un programa que se llama “Club 3:16” y trabaja como voluntaria en el Cuerpo.

“Nos sentimos más que agradecidos por esta oportunidad de servir”, dice Pacheco. “En todos estos testimonios, vemos la mano de Dios trayendo al café a personas que tienen todo tipo de necesidades espirituales, sociales y emocionales”.

por Robert Mitchell y Hugo Bravo

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