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Yo les doy mi paz

Cuidados comunitarios en Beacon, New York

Sentada en la ceremonia de clausura de Kairos, me sentí muy complacida al ver a tres salvacionistas uniformadas y otras personas del Cuerpo de Beacon.

Me involucré en Kairos debido a una invitación de las mujeres del Cuerpo de Beacon, que participan en este ministerio en particular  (los Ministerios de Atención Comunitaria).

Linda Falcón compartió su testimonio conmigo: “Desde que me uní al Ejército de Salvación, quise participar en el ministerio carcelario. Crecí queriendo ser pandillera [gángster] y no le tenía miedo a nadie, y tampoco temía defenderme a mí misma con todos los medios posibles. Sin lugar a dudas,  podría haber terminado en prisión. Pero por la gracia y misericordia de Dios, Él tuvo otros planes para mí.

“Recuerdo un día que estaba parada en la fila para recibir el almuerzo en el Cuerpo de Beacon del Ejército de Salvación. Esperando a ser servida, mantuve una conversación con otro Soldado sobre mi deseo de participar en el ministerio de las cárceles. Fue allí cuando una joven con buen oído se unió a la conversación. ‘¿Escuché bien?, ¿les interesa ser parte del ministerio carcelario?’ Mi amiga y yo respondimos afirmativamente. ‘Bueno, sucede que soy parte de un ministerio carcelario llamado Kairos, en el que trabajamos tanto con las mujeres de los prisioneros como con las prisioneras mismas. Voy a presentar sus nombres al Consejo a ver qué dicen al respecto’”.

“Desde que me uní al Ejército de Salvación, quise participar en el ministerio carcelario”

Linda ha sido parte de Kairos desde aquel momento, hace 9 años. La visión de Kairos es lograr “Una comunidad espiritualmente libre de los efectos de la cárcel, alcanzando con amor, esperanza y fe en Jesucristo, a todos aquellos de alguna manera afectados por el encarcelamiento”.

Linda y Magda invitaron a Lizette Medina (Soldada del Cuerpo de Beacon) a un retiro. Dado que ella había estado orando para poder asistir a ese retiro, ¡la invitación fue una respuesta a su oración! El lema para el fin de semana fue: “Yo les doy mi paz”. Lizette dice: “La vida no fue la misma desde aquel fin de semana. Me anoté para ser parte de un equipo y vi la transformación de las mujeres más rudas”.

La misión del Ministerio Carcelario Kairos es compartir el amor transformador y el perdón de Jesucristo con los hombres y mujeres encarcelados, así como con sus familias, para que se conviertan en ciudadanos amables y productivos en sus comunidades.

Dos veces al año, esas damas tienen un hermoso retiro para mujeres afectadas por la reclusión de sus seres queridos. Es un tiempo sólo para ellas; un tiempo de sanidad. Hay una comunidad que cuida de ellas y trabaja para recaudar fondos para esos dos fines de semana en el año, cuando las mujeres se reúnen para recibir el amor de nuestro Señor Jesús.

por Mayora Joy Emmons

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