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Una Conversación Sobre el Tráfico Humano

La Mayora Irene C. Norman y Raissa Di Caterina conducen una conferencia pequeña.

La Mayora Irene C. Norman y Raissa Di Caterina conducen una conferencia pequeña.

Cuando escuché hablar acerca del problema del tráfico humano por primera vez, estudiaba en la escuela secundaria. Vi una campaña que el Ejército de Salvación realizaba en Brasil durante la Copa Mundial de Fútbol. El Ejército lideró la iniciativa para concientizar a la población en cuanto a las altas tasas de trata de personas y de tráfico sexual que suele haber durante los principales eventos deportivos.

Como hija de oficiales, estaba al tanto de los problemas sociales que existían en mi comunidad. Sin embargo, esa campaña contra la trata de personas me hizo ver lo poco que en realidad sabía acerca de ese y otros males a nivel global.

En los Estados Unidos, el Ejército cuenta con muchos centros de rehabilitación y albergues. Esos centros se enfocan en aliviar el dolor físico, psicológico y espiritual derivados de la manipulación y la explotación. El tráfico humano causa graves daños a las personas, dejándolas deprimidas y a menudo propensas al suicidio.

En la primavera de 2015, ayudé  a la secretaria de los ministerios femeninos y a la coordinadora de la campaña contra la trata de personas en la División del Gran Nueva York del Ejército. Aprendí acerca del trabajo que el Ejército está realizando a nivel nacional e internacional. Hice una presentación en el Cuerpo y expuse un resumen del trabajo que el Ejército está realizando para combatir la trata de personas. Además, preparé información sobre las señales de advertencia e informé los números telefónicos para casos de trata de personas.

Es más fácil ignorar un problema “global” cuando lo imaginamos como algo remoto. En realidad, a casi 28 millones de personas, en todas partes, les están ocurriendo variadas formas de tráfico humano.

Además, existe la idea errónea de que las mujeres son las únicas víctimas. Sin embargo, los hombres, los niños y las niñas también son objetivos. Se trafica con ellos para que trabajen en campos agrícolas, en hogares o en factorías.

Sea parte de la solución

Lo primero que todos podemos hacer es capacitarnos en cuanto a estos problemas sociales. Hay abundantes recursos en línea que nos ayudarán a comprender lo que es el tráfico humano, dónde ocurre y, lo más importante de todo, qué podemos hacer para detectarlo y detenerlo.

Podemos ser más conscientes de nuestro entorno y estar atentos a las actividades sospechosas, sean en un salón de belleza o en la casa de alguien. Siempre debemos estar prestos a ayudar a cualquier persona que pensemos que es una víctima, interviniendo directamente o llamando a un número de emergencia para casos de tráfico humano. Es mejor tratar de ayudar y descubrir que estábamos equivocados, que perder la oportunidad de ayudar a una persona necesitada.

por Raissa Di Caterina

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