¡Buenas Noticias!

Un Soldado

Colegio para Entrenamiento de Oficiales

Nací y crecí en Puerto Rico y, por desgracia, no fui criado en un hogar cristiano. Yo vivía en una comunidad en su mayoría católica, por lo que crecí asistiendo a la Iglesia Católica Romana. Seguí todas las tradiciones de la iglesia; fui bautizado cuando era niño, tomé mi primera comunión y confirmación e iba a la iglesia todos los domingos.

Tenía “la familia perfecta”, pero había algo más que faltaba en mi vida. No tenía una relación personal con Jesucristo. A pesar de que no tenía esa relación, siempre supe en mi corazón que Dios tenía un propósito en mi vida y que siempre me estaba cuidando. Empecé a ir a la universidad en Buffalo, Nueva York, donde estudié sistema informático de computadora, cuando uno de los acontecimientos más terribles de la historia de este país ocurrió, el 11 de septiembre (9/11).

Así que, después del acontecimiento del 9/11 decidí alistarme en la Reserva del Ejército de EE.UU. En ese momento la guerra de Irak estaba en marcha. Recuerdo que me dije: “Quiero ir a la guerra” sin saber que Dios tenía un tipo de guerra diferente para mí. Dios tenía un propósito en mi vida, así que me protegió de cualquier peligro. Él quería que fuera un soldado para Él. A medida que el tiempo pasaba, más cerca estaba para mí el ser enviado a la zona de guerra, ya sea en Afganistán o Irak. La hora llegó y empezaron a llamar a la gente para la implementación. Yo era el siguiente en la línea, cuando de repente no me llaman, sino que en mi lugar llamaron a otro soldado que tenía un rango menor que yo.

Realmente creo que Dios veló por mí durante mis ocho años en el ejército y, gracias a Él, nunca fui enviado a ningún lugar. Me casé con mi esposa que es maravillosa, ella era cristiana y gracias a ella y a su familia, empecé a ir a la iglesia. Fue entonces cuando empecé mi relación personal con Jesús.

Antes de aceptar a Jesús en mi corazón yo era ignorante, pero Jesús me dio el conocimiento; era ciego y ahora puedo ver con claridad el amor de Jesús y su plan en mi vida; estaba perdido pero Él me encontró. Gracias a Jesús, mi vida cambió por completo. La Biblia dice en Lucas 19:10: “Porqué el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. (RVR1960).

por Isaac Santiago

Previous post

Sorpresas

Next post

Una vida rescatada