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Un Ministerio de Música

Una cálida tarde sabatina en febrero, se atenuaron las luces al interior de un auditorio en Miramar, La Habana, Cuba. Sonidos melodiosos llenaron el aire. Mientras la audiencia escuchaba a la Banda del Estado Mayor de Nueva York del Ejército de Salvación (NYSB, por sus siglas en inglés), un nuevo y poderoso vínculo se estrechaba entre los salvacionistas cubanos y los músicos del Territorio Este de EUA.

Por más de 100 años, el Ejército de Salvación ha tenido presencia en Cuba. Pero en 1956, un embargo impuesto a la isla por el gobierno de Estados Unidos le dificultó a la mayoría de los estadounidenses viajar a ese país. En años recientes, Estados Unidos ha ido levantando lentamente algunas de las sanciones. Esto ha redundado en un aumento en el número de periodistas y grupos religiosos que han podido viajar a ese país.

Esa tarde de febrero, los salvacionistas de 25 Cuerpos activos en la isla acudieron a escuchar a la Banda del Estado Mayor de Nueva York ministrando en el auditorio del Teatro de Miramar. Sería la primera de dos presentaciones históricas de la NYSB.

‘Vamos a Cuba’

Hacia fines de 2014, se comenzó a planificar la visita de la Banda del Estado Mayor de Nueva York a Cuba. Derek Lance, secretario y gerente de la banda, dice que apenas se mencionó la idea, el Comisionado Barry C. Swanson, Comandante Territorial, estuvo de acuerdo.

“Presentamos una lista de lugares que aún no habíamos visitado”, cuenta Lance. “Se mencionó Cuba y también la Florida. Pero cuando el Comisionado Swanson vio la lista, de inmediato dijo: ‘Está claro, vamos a Cuba’.”

La Banda del Estado Mayor de Nueva York ofreció su segunda presentación en Cuba el domingo por la mañana. El Teniente Coronel Julio Moreno le dijo al pueblo cubano que ellos eran los embajadores del mensaje musical”.

La Banda del Estado Mayor de Nueva York ofreció su segunda presentación en Cuba el domingo por la mañana. El Teniente Coronel Julio Moreno le dijo al pueblo cubano que ellos eran los embajadores del mensaje musical”.

“El mayor desafío que enfrentamos fue esperar que se procesaran las visas”, recuerda Lance. Al cabo de unos días, los tan deseados documentos por fin llegaron. La banda partió del Aeropuerto de Newark, hizo una escala en Miami, Florida, donde pasó toda la noche, y luego prosiguió su viaje a Cuba. Al cabo de un viaje bastante breve desde Miami, la banda aterrizó en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana. Todos desembarcaron, ansiosos de compartir su talento musical en un país que parecía congelado en el tiempo. Como salvacionistas provenientes de los Estados Unidos, creían que sus audiencias verían músicos como ellos por primera vez.

‘Nuestra identidad como Ejército’

En Cuba es prohibido realizar actividades de evangelización en la calle. El gobierno regula todos los servicios de asistencia a la comunidad como los albergues para mujeres o niños.

“Nuestro ministerio, en su mayor parte, es completamente espiritual,” dice el Capitán José Morilla del Cuerpo Diezmero. “Por años, estuvimos aislados del resto del Ejército, de su música y de sus ministerios tan característicos.

”Por desdicha, a veces nos parecía que la identidad del Ejército de Salvación en Cuba se estaba perdiendo y había quedado marginada del resto del mundo. La presencia de la Banda del Estado Mayor de Nueva York en Cuba es una suerte de misión de rescate para salvar nuestra identidad como Ejército”.

El soldado Julio Moreno, del Cuerpo Central de La Habana, coincidió en que visitas como esas son valiosas para los salvacionistas cubanos. “Es tremendamente importante para nosotros participar en estas actividades”, explica Moreno. “No tenemos mucho contacto con salvacionistas fuera de Cuba. Esta presentación nos abre la mente y nos permite saber que existe este gran y hermoso mundo del Ejército de Salvación allende el mar que nos rodea”.

‘Fue como estar en casa’

La Banda del Estado Mayor de Nueva York deleitó a sus anfitriones cubanos con una presentación que hicieron un día sábado por la noche en el distrito residencial de Miramar, y durante un servicio dominical que ofrecieron por la mañana en La Habana. Fueron tantas las personas deseosas de ver a la banda que los organizadores debieron trasladar el servicio desde el pequeño Cuerpo Central a una iglesia más grande que pudiera acomodar a todos los presentes.

Ambos conciertos incluyeron música tradicional de compositores del Ejército de Salvación junto con interpretaciones de “David danzaba”, las cuales los miembros de la banda cantaron en español. Ese día, los salvacionistas cubanos se aprendieron una nueva canción y se la llevaron a casa consigo para usarla después en su ministerio.

Los Comisionados Barry y Sue Swanson con soldados cubanos.

Los Comisionados Barry y Sue Swanson con soldados cubanos.

Las presentaciones culminaron con la interpretación que realizó la banda de bronces de “Conga”, una canción escrita por Gloria Estefan, oriunda de Cuba. Los salvacionistas en el auditorio y en la iglesia llevaron el ritmo con las palmas mientras entonaban la melodía y la letra de las canciones. Algunos de ellos se atrevieron a bailar formando una tradicional “línea de Conga”.

“Ver eso me hizo vibrar de emoción”, dice Dorothy Gates, líder del coro de la NYSB, además de trombonista. “Verlos llevar el ritmo con las palmas y bailar al son de nuestra música fue algo muy especial”.

Harrison Lubin, soldado del Ejército de Salvación del Cuerpo de Westbury, N.Y., y fiscornista de la banda, dice que cuando das gloria a Dios te puedes sentir en casa a pesar de que te encuentras en otra parte del mundo.

“Soy haitiano”, dice Lubin, “y ver a los salvacionistas cubanos bailar al son de nuestra música fue para mí como sentir palpitar el corazón de su patria. Es una bendición poder participar en un evento tan vibrante como este en el que las personas se expresan con libertad”.

Para el pueblo cubano, la música es una parte tan importante de su vida como comer y dormir. Te dirán que un bebé cubano hará música antes de aprender sus primeras palabras. Camina por cualquier calle de La Habana y verás personas de todas las edades tocando instrumentos —reales o caseros— para percibir algo de ingresos o simplemente para hacer gala de su talento.

“Lo que pasa es que llevamos la música en la sangre”, dice el soldado Ernesto Torreblanca, que asistió a la presentación de la NYSB el domingo. “Y nuestra habilidad musical parece destacarse aun más cuando eres una persona cristiana y tu propósito como músico es adorar al Señor”.

‘Este día todos ustedes son cubanos’

El Tte. Coronel Julio Antonio Moreno es el Comandante Divisional. Al presentar a la banda el día domingo, dijo: “Es un honor dar la bienvenida a estos músicos que no sólo son muy talentosos, sino que además usan su talento para amar y servir a Dios”.

”Cada uno de ustedes son embajadores de un mensaje melódico dirigido a nuestros espíritus. Y este día todos ustedes son miembros de la División Central de la Cubana, y también son cubanos como nosotros”.

Una vez concluido el servicio, los soldados se tomaron fotos con los miembros de la banda. Varios de ellos comentaron sus impresiones de la música y la posibilidad de que Cuba forme su propia banda de bronces.

El maestro de banda Ron Waiksnoris dijo que, si bien en un principio las expectativas que la banda tenían de este viaje eran muy variadas, todos terminaron pasándola fantástico.

“Los salvacionistas aquí en Cuba han sido una alegría y nos han hecho sentir muy bienvenidos”, dice Waiksnoris. “Nos estamos yendo de Cuba aún más inspirados por lo que hacemos. Dios se ha mostrado fiel y poderoso una vez más”.

Waiksnoris también alentó a la soldada Anairis Guevara Fonseca, que solía practicar el fiscorno en su niñez. Sólo el haber escuchado a la NYSB alentó a esta joven de 17 años a volver a tocar ese instrumento.

Waiksnoris le dijo a Anairis: “Un día, podrías ser tú la que esté ahí interpretando tu instrumento o dirigiendo una banda como esta, y viajando por todo el mundo”.

“Es un gran momento cuando oyes que alguien es directamente inspirado”, dijo más tarde Waiksnoris. “Es ahí cuando realmente ves lo que es la esperanza”.

‘La música trasciende’

Charles Olsen, tesorero y secretario de propiedad de la NYSB, espera que conforme avancen las negociaciones entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba, también lo haga la obra que el Ejército de Salvación logre llevar adelante en la isla.

“Si regresamos, me encantaría que la banda pueda mostrar a los no salvacionistas lo que hace el Ejército de Salvación”, dice Olsen. “[El ministerio de evangelización] es parte importante de lo que hacemos. Pero para efectos de este viaje, todo ha resultado estupendamente bien tanto para nosotros como para los salvacionistas cubanos. Ellos nos acogieron con mucha calidez y en un espíritu muy optimista”.

No cabe duda alguna de que la NYSB será bienvenida una vez más en La Habana e invitada a hacer una nueva presentación. “Cuando una banda como la del Estado Mayor de Nueva York toca aquí, no hay que preocuparse por la traducción o la barrera del idioma. La música trasciende todo eso”, afirma el soldado Ernesto Torreblanca.

“Vamos a orar para que la Banda del Estado Mayor de Nueva York regrese; sé que Dios nos va a escuchar”, dice Torreblanca. “Cuba vive para Cristo”.

Commissioner E. Sue Swanson, territorial president of Women's Ministries, gives the corps a fresh coat of paint.
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