¡Buenas Noticias!

Un legado fundamental

Reading, Pensilvania

El Ejército de Salvación es el legado de nuestro Fundador, el General William Booth y de su amada esposa Catherine Booth, que vislumbraban convicciones firmes como la defensa social de los pobres, con las que continuamos trabajando y luchando cada día. Los Mayores Colin y Brenda DeVault siguen el mandato de nuestro Señor Jesucristo, como también los pasos y legados del General William Booth, que reprendió y amonestó a su familia y a los Oficiales de la época, por no solucionar los problemas de los pobres de inmediato y de forma efectiva. 

“Porque tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve en la cárcel y me visitaron” (Mateo 25:35–36, NVI).

Esta parábola habla de la misericordia que todos debemos brindar a diario. Son gestos que no requieren riquezas, habilidad ni inteligencia; son cosas que se hacen  y se reciben por gracia. Los Soldados del Templo de Reading, Pensilvania, ayudan al reparto de alimentos como mandato de nuestro Señor Jesucristo, ya que ellos dicen no tener excusa para desatendernos de los que tienen grandes necesidades. No podemos delegar esta responsabilidad al gobierno; Jesús demanda nuestra participación personal en cuanto a atender las necesidades de los demás.

El amor es para todos y creemos que podemos darlo sin esperar nada a cambio. El Mayor DeVault en sus prédicas dice que cuanto más nos parezcamos a Cristo, más amor brindaremos a los demás.

El Cuerpo latino y anglo se fusionan para desarrollar la fantástica labor de repartir a  los más necesitados y, al mismo tiempo, socializar e intercambiar nuevas ideas para mejorar el Cuerpo. Esperamos que el Señor nos siga bendiciendo para seguir dando amor de esta manera a nuestros hermanos que nos necesitan.

 por Raúl Gómes

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