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Un héroe no reconocido

Este número de SAConnects (magazine) se enfoca en el ministerio de deportes del Ejército de Salvación y brinda la oportunidad de incluir la historia de Peter Norman, un salvacionista que, en 1968, junto con dos atletas olímpicos afroamericanos, arriesgó  su carrera atlética al hacer un gesto a la vez heroico e histórico.

Olympic runners Peter Norman, John Carlos, and Tommie Smith stand on the winners' podium in 1968.

Olympic runners Peter Norman, John Carlos, and Tommie Smith stand on the winners’ podium in 1968.

En 1968, las tensiones raciales y políticas alcanzaron un punto álgido en los Estados Unidos. En abril, James Earl Ray le quitó la vida al Dr. Martin Luther King Jr., en Memphis, Tennessee. Dos meses más tarde, Sirhan Sirhan le disparó y mató al Senador Robert F. Kennedy en Los Ángeles, California. Y en octubre, en las Olimpíadas de Verano en Ciudad de México, tres velocistas se subieron al podio de los ganadores e hicieron un gesto histórico en defensa de los derechos humanos y de la justicia social.

Los nombres de los medallistas de oro y bronce, Tommie Smith y John Carlos, se hicieron bien conocidos. Pero el medallista de plata, Peter Norman, que además era salvacionista, ha cobrado renombre público sólo recientemente.

Las fotos de la ceremonia muestran a Smith y a Carlos con la cabeza gacha y los puños enguantados de negro en alto mientras los músicos tocan el himno nacional de EE.UU., el “Star Spangled Banner”. Cada uno de esos atletas llevaba puesta además una insignia del “Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos” (en inglés: “Olympic Project for Human Rights”).

Peter Norman, el velocista australiano que llegó en segundo lugar en la carrera de los 200 metros planos, pidió prestada una insignia a Paul Hoffman, el campeón de remo de EE.UU., y la llevó puesta durante la ceremonia de entrega de las medallas. Y puesto que Smith y Carlos habían traído sólo un par de guantes negros, Norman les sugirió a Carlos y a Smith que cada uno llevara puesto sólo un guante.

Carlos le preguntó a Norman: “¿Crees en los derechos humanos?” Norman le contestó: “Sí”. Smith, por su parte, le preguntó: “Estás en el Ejército de Salvación. ¿Crees en Dios?” Norman, que se crió en el seno de una familia dedicada al Ejército de Salvación, provenía de Coburg, un suburbio de la ciudad de Melbourne en Victoria, Australia, y había cursado la escuela secundaria en The Southport School. Le contestó: “Creo firmemente en Dios”.

Años más tarde, Carlos recordaría: “Nosotros sabíamos que lo que íbamos a hacer era mucho más trascendente que cualquier logro atlético. Y sin embargo, Norman nos dijo: ‘Yo estaré ahí con ustedes’. Yo esperaba ver temor en los ojos de Norman, pero en vez de eso vi amor”.

Por sus acciones, Smith y Carlos fueron suspendidos del equipo de EE.UU. por el Comité Olímpico Internacional y expulsados de la Villa Olímpica y de los juegos de por vida. Las acciones de Norman redundaron en el ostracismo al que lo sometieron los medios australianos y en una reprimenda por parte de las autoridades olímpicas de su país, las que no lo enviaron ni a él ni a ningún velocista de sexo masculino a los juegos de 1972, a pesar de que todos calificaban fácilmente para representar a su país.

Cuando Australia ofició de anfitrión de las Olimpíadas de Verano en el año 2000, Norman fue excluido de participar en la ceremonia inaugural junto a los demás medallistas australianos.

En 2005, autoridades de San José State University instalaron en la propiedad de la misma una estatua en conmemoración del momento más importante de los Juego Olímpicos de México 1968: “The Black Power Salute” (es decir, “El saludo del Poder Negro”). La imagen de Tommie Smith estaba ahí en el podio del medallista de oro (primer lugar) y la estatua de John Carlos estaba ahí en el podio del medallista de bronce (tercer lugar), pero el espacio del podio para Peter Norman, el medallista de plata, el ganador del segundo lugar, carecía de una efigie.

Sin embargo, en la ceremonia inaugural, Norman elogió a sus queridos amigos. “Ellos deliberadamente se privaron de su gloria personal, privación que vieron como un privilegio”, expresó.

En 2006, Norman murió de un ataque al corazón. Smith y Carlos, que se convirtieron en amigos de Norman por el resto de sus vidas, ofrecieron sendos panegíricos a su “hermano” y ayudaron a cargar el féretro junto a los familiares de su amigo.

Para acceder a una muestra o tráiler del documental sobre Peter Norman, producido por su sobrino, Matthew Norman, visita el video de YouTube (titulado “Salute”—es decir, “Homenaje”— publicado el 16 de enero de 2015).

por Warren L. Maye

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