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“Un abrigo para mí”

Major Thomas Duperree

Major Thomas Duperree

“Ustedes, los que van tras la justicia y buscan al Señor, ¡escúchenme! Miren la roca de la que fueron tallados, la cantera de la que fueron extraídos.” —Isaías 51:1.

El Mayor Thomas Duperree, administrador del Centro Comunitario Ray & Joan Kroc en Dayton, Ohio, tiene contacto con la pobreza todos los días. Y, a veces, cuando las personas llegan en busca de ayuda, recuerda la vida menesterosa que él mismo vivió cuando niño.

Duperree creció en Punxsutawney, Pensilvania, y era el octavo de nueve hermanos. Su padre murió cuando él tenía sólo 3 años de edad, dejando a su madre —Jane— criando a su familia con una pensión militar.

Su ropero consistía de prendas usadas que le dejaban sus hermanos mayores. Y cuando le llegaban a él, ya estaban muy gastadas.

“Conocí la pobreza desde muy temprano”, cuenta Duperree. “La comprendía en todas sus manifestaciones. Entendía lo que era ir a la escuela, no verme como los otros niños y vestir ropa deshilachada”.

Su familia asistía al Cuerpo del Ejército de Salvación en Punxsutawney. Duperree recuerda un día en que, al regresar de kindergarten, se encontró a la entrada de su casa con la Capitana Sheila Kelly. “Estábamos iniciando la temporada de invierno”, recuerda. Kelly lo llevó a la galería comercial Jamesway para comprarle un abrigo de invierno.

ACoatJustforMe_sm2“Aquello me impactó profundamente”, recuerda Duperree, además del hecho de que me crié en un entorno de pobreza y que luego se me regalara algo completamente nuevo, sólo para mí.

“Ese evento es uno de mis más tempranos recuerdos de la significativa influencia del Ejército de Salvación en mi vida. Me llevó a dedicarme a servir a los demás.

“Ese día, mi alabanza estuvo dirigida a la organización y a los servidores que me impresionaron para bien. Ellos compensaron una necesidad práctica y me mostraron lo que es el espíritu de servicio y de generosidad cristiana para con los demás. Yo era uno de los pobres. Y, tras esa experiencia, decidí dedicar mi vida a servir a los pobres”.

Duperree dijo que toda su familia asistió al Cuerpo que ellos consideraban y llamaban su “hogar”. Ya a los 14 años de edad, él sabía que Dios lo había destinado a ser oficial del Ejército.

Actualmente, dos de sus hermanos, Roger y Timothy, también son oficiales del Ejército de Salvación, y ambos han alcanzado el rango de mayor.

Duperree dice que su corazón vibra de emoción por los pobres “los 365 días del año”. Durante un día lluvioso, él detendrá su automóvil para entregarle un paraguas o dinero a alguien que lo necesite.

“No tengo por qué llevar puesto mi uniforme del Ejército de Salvación”, dice. “En todas partes veo personas necesitadas. Ese estilo de vida de servicio y generosidad también ha pasado a ser el mío.

“Cuando te crías en medio de la pobreza, te pones en sintonía con las personas que sufren esa condición. Pienso que Dios me permitió crecer en una situación así, en parte, para que pudiese ser sensible a las circunstancias y a las necesidades de los pobres.

“Somos un Ejército que sirve a los pobres.”

por Robert Mitchell

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