SAconnects en Español

Tras bambalinas

El Ejército de Salvación apoya la visita papal

La tarde del sábado 26 de septiembre de 2015, el Mes del Legado Hispano, el Papa Francisco atrajo la atención de aproximadamente 800.000 personas que se congregaron en Filadelfia para verlo y escucharlo. Como líder de la Iglesia Católica, el Pontífice estaba realizando una visita histórica a los Estados Unidos para compartir un mensaje de amor, cooperación y esperanza.

Y, tras bambalinas, se desarrollaba en paralelo otra historia. El Comisionado Barry C. Swanson, Comandante Territorial; los Tte. Coroneles Janet y Stephen Banfield, líderes de la División de Pensilvania Este y Delaware (PENDEL, por sus siglas en inglés), así como también un pequeño grupo que los acompañaba, se desplazaban a lo largo de la calle South 18th. Al ingresar al Parc Bistro para almorzar, sus uniformes azul y blanco llamaron la atención de un hombre que estaba sentado en el lado que daba a la calle. Cuando este hombre gritó: “¡Es el Ejército de Salvación!”, los presentes prorrumpieron en risas y aplausos. Una mujer dijo: “¡Muchas gracias por el buen trabajo que hacen!”

“Hoy, mientras caminaba, me invadió un sentimiento de confirmación que me dijo: ‘¡Gracias, Ejército de Salvación, por estar aquí!’”, confesó el Comisionado Swanson. “La visita papal coincide con la obra práctica, interdenominacional, que siempre realizamos aquí en la División PENDEL y en otras comunidades. Si hay necesidad, ¡siempre decimos que sí!”

Ese fin de semana, el Ejército de Salvación dijo “Sí”. Durante cuatro días seguidos, no menos de 100 voluntarios apoyaron al personal de emergencias y seguridad repartiendo un total de 93.000 comidas, incluidos almuerzos empaquetados y cenas recién hechas, cortesía de la empresa Wawa Inc., una cadena popular de tiendas y estaciones de gasolina a lo largo de la Costa Este. Los voluntarios del Ejército recorrieron las áreas vigiladas por el FBI sirviendo a la gente en 50 puntos específicos.

Si bien Swanson reconoce las diferencias teológicas que existen entre el Ejército y la Iglesia Católica, sabe también que cuando se trata de satisfacer una necesidad humana, ellos están prestos. “Lo que estoy viendo aquí es la manera como debe ser nuestra relación”, expresó, “en la que, si el Ejército tuviese una necesidad, nuestros hermanos y hermanas católicos también se presentarían para ayudarnos”.

“El Ejército de Salvación apoya a los primeros equipos de auxilio”, puntualizó el Tte. Coronel Stephen Banfield que, con ocasión del 9/11, fungiera como comandante ad hoc. “Hoy, en Filadelfia, tenemos 9.000 voluntarios. El apoyo que les damos le permite a la ciudad apreciar que el Ejército de Salvación es más que una organización que realiza su trabajo sólo en ocasiones especiales, como por ejemplo durante la temporada de Navidad, sino que estamos activos 24/7, a lo largo de todo el año. Los héroes invisibles son los voluntarios que trabajan en los centros de distribución de alimentos, manejando los montacargas y sirviendo comida y agua a los necesitados. De modo que esta es una gran oportunidad y nos sentimos honrados brindando nuestro apoyo a la visita papal de esta manera”.

La Tte. Coronela Janet Banfield, que podría describir cada uno de los pasos que se han dado desde que el Ejército inició su participación en la visita papal, afirmó: “Cualquiera sea la actividad en que participe el Ejército de Salvación, las claves para el éxito son siempre las siguientes: reconocer la oportunidad, una organización temprana, flexibilidad, facilidad de ejecución, y todo ello con un espíritu ministerial”.

Michael A. Orfitelli, coordinador de los Servicios en Casos de Desastres, agradeció a Bobby Myers, director de los Servicios de Emergencia en Casos de Desastres (EDS, por sus siglas en inglés) por darles a los voluntarios de todo el territorio la oportunidad de servir. “La operación resultó tremendamente exitosa y brindó una gran experiencia pedagógica a todos los que sirvieron”, indicó Orfitelli.

Los inmigrantes y las familias

“Es asombroso que el Ejército de Salvación pueda participar en el Encuentro Mundial de las Familias”, expresó el Reverendo Bonnie Camarda. “¡Esto es histórico para nosotros!” Camarda, que es director de los programas de colaboración de la División PENDEL, agregó: “Esta ciudad es muy católica. Como cubano, me parece fascinante que haya muchos latinoamericanos y más de 50.000 mexicanos en Filadelfia. El Ejército de Salvación está haciendo la obra del Señor”.

David Burgmayer, director del servicio de extensión de la División PENDEL, dijo en referencia a la Banda de Bronces y la Compañía de Cantores de PENDEL: “Somos mamás y papás, hijos e hijas”.

El grupo hizo su presentación en una tribuna en la calle de la Basílica, donde el Papa Francisco habló a la multitud congregada. Más tarde, esa misma noche, el Pontífice asistió a una celebración estelar del “Festival de las Familias”, la cual formaba parte de este primer “Encuentro Mundial de las Familias” celebrado en Norteamérica.

El tema del encuentro recalcó la importancia de ministrar a las familias sin importar las diferencias étnicas, lingüísticas, nacionales y culturales.

por Warren L. Maye

Previous post

Reflections

Next post

Behind the scenes