¡Buenas Noticias!

Sirviendo a nuestro prójimo

Territorio Oeste de Latinoamérica

En este tiempo de invierno el gobierno ha habilitado “Hogares provisorios” para que los indigentes puedan descansar durante la noche. Muchos de ellos siguen optando por vivir en la calle y es por ello que nuestro trabajo de brindar alimento, ropa y esperanza al más necesitado continúa. Bienestar Social me ha permitido llegar a los refugios de estas personas, los cuales son: consultorios, hospitales, etc., entidades de salud que abren sus dependencias las 24 horas. Cuando los indigentes no pueden encontrar un techo somos nosotros los que durante las noches les llevamos un plato de comida caliente, preparado con mucho amor por los hermanos de la iglesia y mi persona. Muchos de ellos me llaman “La tía  que cocina rico” y cada noche nos esperan. Muchos de ellos cenan y nos piden un segundo o tercer plato, el cual guardan para el almuerzo del día siguiente.

A su vez, cuando visitamos las organizaciones de salud mencionadas, extendemos la invitación de recibir una comida caliente a todos los que están esperando ser atendidos por los doctores. Hemos visto cómo muy tímidamente ellos también se han acercado a recibir esa ayuda, que como les mencionamos es “para todo el que lo necesite”.  Esto nos ha dado la oportunidad de orar por ellos, por sus familias o por sus amigos que se encuentran delicados de salud; además, hemos llevado sus peticiones de oración a nuestra iglesia.

La Liga de Misericordia del Cuerpo de Avenida Matta visita el Hospital Posta Central llevando consomé (sopa) y pan para todos los indigentes que pernoctan en esa zona, a quienes acompañamos llevando comida. Recuerdo que esa noche un hombre se me acercó y me dijo: “Gracias, porque la hermana que está dentro del hospital entregando revistas oró por mi madre que está muy enferma”. Sin duda que sus palabras alegraron mi corazón, ya que estábamos en el lugar correcto y sirviendo al prójimo.

El domingo 3 de agosto tuvimos una reunión especial en nuestra iglesia en donde entregamos 50 canastas a familias necesitadas que fueron contactadas por medio del consultorio de Quinta Normal, con la idea de que sigamos en contacto con esas familias. Se hizo el trabajo en conjunto con tres asistentes sociales del consultorio que están muy contentas con la idea de que ayudemos a esas personas.

También seguimos llevando comida caliente a la gente de la calle tres veces a la semana. Doy gracias a Dios por esta bendición de poder ayudar en estos días de mucho frío en Santiago.

Agradezco la ayuda de cada uno de los hermanos del Cuerpo de Quinta Normal y de la División Central. Sé que Dios les recompensará y bendecirá, dado que este trabajo es  para Él.

por Mayora Elizabeth Correa

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