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Rich Mahler III

En su calidad de capellán auxiliar del equipo New York Knicks de la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA, por sus siglas en inglés), y como capellán de los Westchester Knicks, de la Liga G (infantil) de la NBA, Rich Mahler III es mentor espiritual de deportistas tanto dentro como fuera de las canchas. En 2006, junto con su padre, Richard Mahler Jr., ex miembro de los Knicks Allan Houston y de Allan Houston Legacy Foundation, fundaron “The Xperience Outreach”,  una organización que ofrece servicio comunitario y asesoría para los grandes eventos deportivos. En el primer partido en la sede de los Knicks en White Plains, New York, Rich Mahler habló acerca de su papel como capellán y sobre el ministerio que desea presentar al Ejército de Salvación.

¿Qué papel jugó el servicio comunitario en tu andar con Cristo?
En octavo grado, entregué mi vida al Señor en un seminario de básquetbol que se realizaba en los barrios marginales. El pastor Willie Alfonso, que funge como capellán en la NBA y la MLB (siglas de Ligas Mayores de Béisbol) impartía las clases. Ese día, se me hizo claro cuál iba a ser el propósito de mi vida. Aunque no tenía claro hacia dónde me llevaría ese propósito sabía que, si seguía a Cristo, Él me guiaría. El primer paso consistió en contar con la bendición de los mentores que tenía. Esos hombres de Cristo me ayudaron a cumplir mis objetivos espirituales y a llevar adelante mi educación deportiva.

¿Qué te llevó a crear The Xperience Outreach?
The Xperience Outreach surgió de mi propia experiencia con los mentores que tuve en mi juventud. Este servicio ofrece programas y asesoría para reforzar valores positivos y saludables. Viajamos a eventos deportivos como el Juego de las Estrellas de la NBA, el Super Bowl (de futbol americano), y el Kentucky Derby (carreras de caballos) para compartir el amor de Cristo con los jóvenes y disfrutar de un ambiente positivo y sano.

La combinación de los deportes, el ministerio y el enlace comunitario —que desarrolla el Ejército de Salvación— es lo que me salvó años atrás. Soy un gran promotor de los valores fundamentales del Ejército: alimentar y albergar a las personas más necesitadas. Lo que buscamos en aquellos que participan en las actividades de enlace comunitario son personas que valoren este tipo de servicio en la comunidad.

¿Cómo funciona eso de la mentoría en tu vida actualmente?
Nunca eres demasiado viejo para ser mentor o para tener uno. He conocido a Allan Houston [ex estrella de los New York Knicks y director general de los Westchester Knicks] por muchos años. Hoy oramos juntos antes del partido inicial de los Westchester Knicks en su sede. Él ha sido mi mentor y una clase de hermano mayor para mí; he tenido la bendición de retribuirle su ayuda. Los últimos cinco años he sido mentor y entrenador de básquetbol de su hijo. Antes de cada lección de básquetbol, realizamos un estudio bíblico para recordar que Dios está en el corazón mismo de nuestra relación con el deporte que amamos.

¿Cuál es el papel que juega un capellán en un equipo como el de los Westchester Knicks?
El capellán les recuerda a los jugadores que a Jesús, como a ellos, le encanta el juego y que además quiere ser parte de él. Cuando el jugador tiene a Cristo en su vida, glorifica a Jesús. Gracias al Señor, ese deportista puede lograr cosas que podrían parecer sobrenaturales.

El hecho de que un jugador participe en un estudio bíblico y ore junto con sus compañeros de equipo y con el capellán, es una invitación para que Dios los acompañe en cancha. Lo que ellos hacen es agradecerle a Él por el don de su talento deportivo y por la oportunidad de jugar.

La luz resplandece en los jugadores cuando Jesús está con ellos. De modo que se comportan de una manera más positiva durante el partido, tanto como después del mismo.

¿Qué le pides a Dios en tus oraciones?
Le pido que Cristo siga dándole claridad a mi vida. También le pido que les brinde claridad a las otras personas. Le pido que un fuego espiritual se encienda en su interior y les infunda el deseo de servirle con sus talentos, tal como ocurrió conmigo.

¿En qué consisten las oraciones de los jugadores?
Ellos oran porque reine la paz en sus vidas. Hace unos días comentamos juntos el pasaje de Romanos 8:28, que dice: “Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito”. Los jugadores saben que han sido llamados por Dios a desempeñar su rol como deportistas y a buscar la paz en el desempeño de ese rol.

Oran también por el fortalecimiento de su fe. Quieren tener el tipo de fe sobre la que escribió Mateo cuando refirió la parábola de Jesús sobre el grano de mostaza, una fe que es capaz de mover montañas en Su nombre. La fe es importante para los deportistas. Cuando compiten, dependen de ella para hacer lo inimaginable.

Por último, piden que les infunda un sentido de responsabilidad. Le piden a Dios que sea su fortaleza, que los ayude a llevar vidas responsables y a superar los desafíos que implica ser deportistas profesionales.

¿De qué manera vas a seguir colaborando con el Ejército de Salvación en el futuro?
Allan y yo estamos muy entusiasmados con la idea de iniciar, en el Ejército de Salvación, un programa llamado FISLL (Fe, Integridad, Sacrificio, Liderazgo y Legado), que imparte lecciones de vida, y brinda asesoría y entrenamiento como manera de comunicar y enseñar tales principios. Estos fundamentos son valores que todos necesitamos. Actualmente, FISLL es implementado en las escuelas y en los programas deportivos, con el fin de mostrarles a los jóvenes cómo cultivar su fe y dejar un legado para las futuras generaciones.

entrevista por Hugo Bravo

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