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P+R: Mayora Sue Dunigan

La Mayora Sue Dunigan es una apasionada de muchas cosas: del Mayor Bill Dunigan, su esposo por 39 años, de sus tres hijos adultos y sus cónyuges; y de una nieta, Ruby. A Dunigan también le encantan sus dos perros labradores dorados, así como la agricultura urbana y la hospitalidad.

Los Dunigan, que se conocieron en Asbury College, han sido oficiales del Ejército de Salvación durante los últimos 32 años. Mostraron su hospitalidad mientras servían en el ministerio urbano y también mientras vivieron “encarnacionalmente” en Boston, Massachusetts, y en Camden, Nueva Jersey.

Dunigan siente pasión, sobre todo, por Jesucristo y por compartir su amor, su gracia y su misericordia. Esta es su misión en la vida.

Hace poco, asumió una nueva función en el Cuartel Territorial y se tomó un momento para hablar al respecto con SAconnects (la publicación).

 

Cuéntenos acerca de su nombramiento que, según entiendo, aborda específicamente los problemas de justicia social.
En junio, fui nombrada Secretaria Territorial de Justicia Social. Mi papel consiste en apoyar a los oficiales y al personal mediante la asesoría. También me preocupo de mejorar sus conocimientos, su educación y su participación en los asuntos relacionados con la justicia social en la actualidad. Ayudo a las divisiones y apoyo a los Cuerpos y centros de servicios sociales implementando programas y ministerios relacionados con la justicia social. Sirvo como la voz de las personas que no pueden hablar por sí mismas y las aliento a hacer lo mismo. Soy miembro del Consejo Norteamericano Contra la Trata de Personas del Ejército de Salvación y represento a nuestro territorio a nivel nacional.

¿Qué le inspira de este rol que cumple?
Estoy constantemente leyendo, estudiando y educándome acerca de los asuntos que entran bajo el gran “paraguas” —por así decirlo— de la justicia social. Me siento alentada por los muchos y maravillosos ministerios que nuestro territorio emplea para combatir la trata de personas así como otros problemas relativos a la justicia social. Me siento inspirada por la pasión que veo en muchos de los adultos jóvenes que he conocido a través del territorio que desean participar en el área de la justicia social. Me siento aun más impresionada por aquellos que luchan de rodillas en esta batalla, sirviendo con humildad en las trincheras por “los más pequeños”, los cuales son ignorados por el mundo.

¿Qué tipos de cosas suele hacer?
Suelo viajar por el territorio, visitar los Cuerpos y los centros de servicio. Veo el tipo de ministerios que tienen y la manera en que los podría apoyar. Actualmente estoy planificando unos programas de entrenamiento para combatir la trata de personas como manera de educar a los oficiales, soldados y al personal. De esta manera, todos ellos aprenden a ayudar, apoyar y asistir a las víctimas de la trata de personas. También me preocupo por alentar a los oficiales directivos que ya se encuentran participando en la lucha por la justicia social. Muchos de ellos, en los Cuerpos más consolidados, están realizando programas de enlace comunitario. Quiero ayudar a que se movilicen más para que puedan promover la justicia social en sus comunidades, conforme el Señor los vaya guiando.

Además de la trata de personas, ¿qué otros problemas sociales suele combatir?
Bajo el gran paraguas de la justicia social entran otros asuntos como el hambre, la pobreza extrema, el medio ambiente, la educación y la actual crisis económica, para nombras sólo algunos.

Sigo las directrices de la Comisión Internacional de Justicia Social (ISJC, por sus siglas en inglés) basada en la ciudad de Nueva York y bajo la jurisdicción del Cuartel Internacional del Ejército en Londres. La ISJC es el principal defensor y consejero internacional del General en cuanto a los asuntos sociales, económicos y políticos que llevan a la perpetuación de la injusticia humana alrededor del mundo. Son la voz estratégica para la defensa de la dignidad humana y la justicia social.

¿Qué aspectos de sus nombramientos pasados le podrían ayudar?
Mi esposo y yo hemos servido como oficiales directivos durante 33 años. Los últimos 22 de esos años, hemos estado en el frente de guerra y participando en la misión urbana encarnacional. Hemos caminado junto a las personas marginadas como sus vecinos y amigos. Les hemos servido como oficiales directivos en nuestra función pastoral. Hemos visto de manera directa las muchas injusticias que las personas experimentan en las ciudades de nuestro país. Esa conciencia nos ha motivado a hacer todo lo que podemos para empoderar a las comunidades.

¿Qué es lo que le inspira a trabajar por los problemas de justicia social y por combatir la trata de personas?
Cuando joven, Bob Pierce, fundador de World Vision, escribió en su Biblia: “Deja que mi corazón se rompa con las cosas que le rompen el corazón a Dios”. Para mí, la lucha es personal. Estos “asuntos” tienen rostros y nombres. Tengo amigos y familiares que se han visto directamente afectados por la trata de personas, así como por muchos otros problemas de justicia social. Haré todo lo que haya que hacer para ser la voz, la defensora y la guerrera de oración que luche contra esas injusticias atroces. Siento como mío el dolor de los hombres, mujeres y niños que se ven impactados por esas injusticias; todos ellos son hijos, hijas, madres, padres y hermanas. Cuando veo a los individuos como personas, no sólo como estadísticas, el asunto se vuelve algo personal. ¿Qué no haría usted por un miembro de su familia? ¿Qué mejor motivación que esa?

¿Qué pueden hacer los soldados, los oficiales, los empleados y otros para ayudar?
¡Orar! Y luego pedirle a Dios que le diga lo que puede hacer. La ISJC ha producido un libro titulado “Go and Do Something” [Ve y haz algo]. Es una guía práctica para que los salvacionistas y otros cristianos se movilicen juntos a fin de lograr que se imponga la justicia social en sus diversas manifestaciones. Contiene artículos que pueden leer y también maneras en que las personas pueden orar y actuar por la justicia social.

Háblenos acerca de la experiencia del evangelismo LEAD que dirigió hace poco en las reuniones del campamento de Old Orchard Beach (OOB).
Yo estaba apoyando a mi esposo, el Mayor Bill Dunigan —que es oficial de Misión Integrada en el Cuartel Territorial—, mientras él enseñaba evangelismo relacional a nuestra clase en LEAD. Una tarde, en el ministerio en el Muelle de Old Orchard Beach, llevamos a la práctica lo que los estudiantes habían aprendido en clase. Fue un intenso momento de conexión para los equipos de entrenamiento en evangelismo. Esa fue la primera vez que muchos de ellos se sintieron cómodos compartiendo las buenas nuevas de Jesucristo con personas que no conocían. Los estudiantes desarrollaron muchas relaciones interpersonales maravillosas durante la semana mientras las personas escuchaban del amor de Cristo por primera vez a través de ellos. El Señor fue verdaderamente glorificado por sus esfuerzos; por lo que oramos para que Él los siga usando en sus Cuerpos y en sus comunidades.

Entrevista de Robert Mitchell

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