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No quiero ser Oficial

ColFrankPayton

Mayor Maximino Garza

El primer Cuerpo hispano en los Estados Unidos fue el Templo en El Paso, Texas. Según investigación, la primera referencia al Cuerpo fue en el año 1905. En principio fue Avanzada del Cuerpo en inglés, pero al poco tiempo pasó a ser un  Cuerpo independiente y fue liderado por una serie de Oficiales y hasta por Oficiales Locales.  Aproximadamente en el año 1965, una vez más el Cuerpo se quedó sin Oficial y el Sargento Primero del Cuerpo se quedó a cargo esperando que enviaran al nuevo líder. En varias ocasiones, el mismo Sargento Primero Max Garza quedó a cargo bajo esas circunstancias. Pasaron los meses y no llegó un Oficial.  Max tenía su propio trabajo, pero continuó atendiendo las actividades del Cuerpo.

Un día, el Comandante Divisional habló con Max y le dijo: “No tenemos Oficial de habla hispana, de manera que a menos que usted aceptara ser Oficial, tendremos que cerrar el Cuerpo”. La respuesta de Max fue: “No quiero ser Oficial”. Una vez más el Comandante Divisional le dijo: “A menos que aceptara ser Oficial tendré que cerrar el Cuerpo”. Finalmente Max le dijo: “Permítame conversar esto con mi familia. Después le daré la respuesta”. El Comandante Divisional le dijo: “Regresaré dentro de un mes; espero su respuesta entonces”. Max y Manuela, su esposa, no querían ver cerrar  el Cuerpo. Por lo tanto, Max les propuso a su esposa y a sus dos hijas que aceptaría ser Oficial si ellas estaban de acuerdo y que trabajaran como equipo. Max y Manuela recibieron el rango de Capitanes Auxiliares y, por los próximos cinco años, estuvieron a cargo del Cuerpo. Posteriormente tuvieron nombramientos en distintos Cuerpos en el Territorio Oeste de los Estados Unidos. Cuando Max y Manuela estaban a cargo del Cuerpo de Belvedere Gardens, en la ciudad de Los Ángeles, surgió la oportunidad de abrir nuevas obras hispanas y tuvieron el privilegio de apoyar a algunas. Durante la revolución en Nicaragua, Max tuvo un nombramiento provisorio de tres meses en Costa Rica, ministrando a los refugiados que estaban escapando del peligro en su propio país. A través de los años, Dios utilizó a Max y a Manuela como instrumentos para el bien de muchos.

Un día, el Comandante Divisional habló con Max y le dijo: “No tenemos Oficial de habla hispana,, de manera que a menos que usted aceptara ser Oficial, tendremos que cerrar el Cuerpo”. La respuesta de Max fue: “No quiero ser Oficial”.

Tenemos la tendencia a aceptar ciertos métodos que Dios usa y cuando lo hace de otro modo, pensamos que no son de Él. Por ejemplo, leemos en la Biblia la manera en que Dios habló con Abraham cuando le exigió sacrificar a su hijo, y con Moisés desde una zarza ardiendo, o con Elías con una voz  apacible. Queremos tener experiencias similares. En el caso de Max, Dios utilizó una situación difícil en el ministerio del Cuerpo Templo de El Paso por medio de un Comandante Divisional que no sabía qué hacer para proveer liderazgo a un ministerio importante.

Dios tiene muchas maneras para hablarnos. Lo importante es que Él tiene un llamado para cada uno de nosotros. Para algunos, es ser Oficial dentro del Ejército de Salvación y para otros como líderes laicos dentro de la congregación. Estoy seguro que Max agradeció, por lo menos en su corazón, que Dios utilizara a una persona para presionarlo a entrar en el ministerio. Ni siquiera pensaba que ser Oficial era lo que Dios planeó. Ninguno de nosotros podemos vislumbrar nuestro futuro ni las bendiciones que Dios nos dará al aceptar su llamado. Lo que a nosotros nos toca hacer es decir: “sí”, cuando Dios nos indique el camino en el que Él quiera que andemos.

 por Coronel Frank Payton

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