¡Buenas Noticias!

¡No lo haga!

En el momento en que estoy escribiendo estas líneas (13 de enero), las resoluciones del Nuevo Año todavía están frescas en la mente de las personas. Y aun así, al momento en que este artículo llegue a sus manos, me pregunto cuántas de esas resoluciones no sólo quedarán incumplidas, sino aun peor, olvidadas.

“Yo estoy contigo. Te protegeré por dondequiera que vayas… No te abandonaré hasta cumplir con todo lo que te he prometido” (Génesis 28:15).
Hay dos cosas que me dan esperanza y el deseo de “seguir adelante”. En primer lugar, Dios me ama. Él me ama a pesar de mis debilidades, mis equivocaciones y pecados. Él no sólo perdona las faltas que le confieso, sino que las olvida por completo. Él entierra aquellos pecados que le confesamos en el fondo del mar y nunca más los volverá a traer o levantar contra nosotros. Él nos ama y nos mantiene cerca, aun cuando sabe que continuaremos quedándonos cortos con respecto a todo lo que ha planeado paåra nosotros. Dios me ama y dio a Su Hijo por mí, para que yo pueda ponerme de pie en el día del juicio y escuchar la palabra: INOCENTE.

En segundo lugar, ¡Dios estará conmigo! No tengo idea de lo que este nuevo año traerá a mi vida. Quizás sean pruebas que nunca tuve que pasar. Puede traer tentaciones que me lleven al límite de la caída. Puede traer dolor y lágrimas. Pero nada de eso en realidad importa, porque Dios estará conmigo. Él nunca me abandonará; nunca me dejará solo. Y Jesús sabe. Él experimentó tentación, dolor y miedo al abandono. Él sabe y está sosteniendo mi mano. Él está caminando conmigo, cada paso del camino.

“Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó” (Romanos 3:23)

Con estos dos pensamientos en mente y en el corazón, puedo no sólo continuar, sino marchar con gozo, sintiendo la energía de Su amor y Su Espíritu trabajando en mí. Entonces, ¿enfrentaré este año con temor, lleno de ansiedad y duda? ¡De ninguna manera! Voy a mirar el mañana, anticipando la victoria, sabiendo que no puedo fallar teniéndolo a Él a mi lado.

Cualquier cosa que este año traiga, si continúo confiando en Su presencia, sé que mi corazón se llenará de gozo y rebozará de Su amor.

Estoy ansioso por conocer más de Él y de Su voluntad para mi vida. No puedo esperar a ver cómo se despliega mi historia mientras continúo caminando sobre esta tierra, confiando en el hecho de que un día podré caminar con Él en otro lugar.

por Brenda Lotz

 

LizbethRosado
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