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Misión integrada

Cadetes del Territorio Este completan sus nombramientos de verano en el Territorio Norte de Latinoamérica

Este verano, tuve el privilegio de viajar a las repúblicas centroamericanas de Nicaragua y Costa Rica para participar de una experiencia de Ministerio Integrado junto a Gilberto y Koorelyn Rivera, y Giovanni Otero, Cadetes de segundo año en el Colegio de Entrenamiento para Oficiales del Ejército de Salvación del  Territorio Este de los Estados Unidos. Durante su primer año de estudios, estos tres jóvenes recibieron sus nombramientos de verano para aprender y servir en el Territorio Norte de Latinoamérica participando de un modelo ministerial en el que recibirían entrenamiento especial en las áreas de asesoramiento sociodemográfico comunitario, evangelismo para niños y misión integrada. Este acercamiento busca inculcar la urgente necesidad de dedicar tiempo y esfuerzo a conocer las comunidades donde nuestros Cuerpos y Centros de Servicios Sociales están presentes, e integrar los dones espirituales y los programas de alcance para darle la prioridad a la gente a las que estamos llamados a servir. La estrategia pedagógica fue provista por el Colegio de Entrenamiento para Oficiales en San José, Costa Rica, la que se llevó a cabo durante los meses de junio y julio con suficiente práctica en el Campo de Batalla en el Cuerpo Central de San José. Dicha preparación conllevaría a una campaña de 12 días en la ciudad de Managua, Nicaragua, bajo el liderazgo del Mayor Hernán Moya (Director de Campo de Batalla) y la Brigada “Sangre y Fuego”, compuesta  por jóvenes Cadetes de la sesión de los “Discípulos de Jesús” y un representante de la sesión “Heraldos de la Gracia”.

El tema de la campaña era: “Yo estaré contigo; no te dejaré ni te abandonaré”, basado en Josué 1:5.  Aquí hicieron visitación de hogares, cruzadas de oración y “La Hora Feliz”’ (un programa de alcance para niños estratégicamente ubicado en colegios públicos de bajos recursos económicos). Todas las noches había reuniones evangelísticas en el Cuerpo Central de Managua, pero también en zonas residenciales como Las Lomas, Ciudad Sandino y Kilómetro 21; lugares de extrema pobreza cuyas poblaciones están expuestas a las enfermedades, al crimen, al narcotráfico y a la violencia causada por las pandillas.  En uno de esos vecindarios, se reunieron 120 personas para escuchar el Evangelio la primera semana de la campaña, la que fue sobrepasada en asistencia la segunda semana con 145 personas. Hubo ocasiones en que se llevaron a cabo reuniones al aire libre en calles altamente peligrosas en la oscuridad de la noche, pero Dios estuvo siempre con nosotros. Era de sumo entusiasmo ver cómo muchos de los residentes seguían a los Cadetes mientras marchaban por las calles llenas de barro.

Los Cadetes también dedicaron su tiempo al adiestramiento de niños, jóvenes y adultos en la música y el arte.  En siete largas horas enseñaron  panderos,  danza interpretativa y teoría de música para cuerdas, piano y vocalización. El domingo en la mañana, durante la reunión de santidad, la Cadete Sara Melgara expuso el mensaje de la Palabra de Dios basado en Éxodo 33:14-16, resaltando la gloria del Señor con su pueblo. Melgara dijo que “la gloria de Dios se puede ver en la sonrisa de un niño, en el rostro de un hombre luchando por su familia y cuando se abren las puertas de un hogar en gesto de hospitalidad cristiana”.  Muchos respondieron al llamado. Por la noche, todos los que participaron en el taller de música y arte pudieron mostrar lo que aprendieron durante la reunión de cierre para la campaña, la que había abarrotado al Cuerpo Central con gente de los vecindarios previamente mencionados, dando cupo a muchos que tuvieron que permanecer de pie. El Teniente Álvaro Vargas expuso un mensaje temático basado en la presencia de Dios en nuestra totalidad. Un llamado para aceptar a Cristo como Salvador fue hecho, el que fue altamente respondido en la congestionada y calurosa capilla. Al final de la reunión, el Teniente Vargas compartió con todos los presentes el reporte que declaraba el resultado de las dos semanas de oración y arduo trabajo: la brigada “Sangre y Fuego” pudo documentar a más de 950 personas que decidieron seguir a Cristo como Señor y Salvador de sus vidas. Esa fue una experiencia muy especial.

Durante esos días junto con ese grupo de evangelistas, pude observar y comprender que existe un sinnúmero de características, las que hacen de este tipo de actividad misionera una experiencia esencial. Lo primero que se hizo antes de dar comienzo a la campaña fue saturarla en momentos intensos de oración y ayuno. Todo esfuerzo e intención de lo que se había de hacer en Managua fue dedicado al Señor. Segundo, un estudio sociodemográfico es de gran beneficio para la tarea evangelística del Cuerpo. Tercero, la identidad salvacionista sirve como conducto proclamador del Evangelio. El uso del uniforme por Oficiales, Cadetes y Soldados durante toda actividad de la campaña, la marcha a través de los barrios con la bandera al frente, seguidos por los uniformados y sus instrumentos musicales, proveyó un eficaz testimonio y llamó la atención de muchas personas que escucharon el mensaje y fueron movidas a entregar sus vidas a Cristo. Cuarto, la música contemporánea y tradicional son herramientas útiles para la comunicación del mensaje de salvación. El uso del Cancionero Salvacionista comunica la fe cristiana, la enseñanza de la santidad y la historia del Ejército de Salvación eficazmente. De igual manera, la música cristiana popular promueve un ambiente de gozo, adoración y alabanza.

Existen varias lecciones que llevo conmigo después de haber sido testigo de la Misión Integrada del Ejército de Salvación en dicho contexto. La primera es la urgente necesidad de reclamar nuestra identidad como un movimiento evangelizador. Toda actividad es útil para guiar a muchos para que consideren el mensaje del Evangelio y tomen la decisión de seguir a Jesús. Segundo, un movimiento evangelizador debe hacer todas las cosas en oración. Todo plan y acción busca discernir la voluntad de Dios. Tercero, un movimiento evangelizador ocurre en el contexto de las relaciones humanas. Los Cadetes intencionalmente sacaban tiempo para establecer amistades con todos. Como resultado de dichas conexiones, pudieron influenciar sus decisiones en cuanto a seguir a Jesús. Cuarto, un movimiento evangelizador documenta sus esfuerzos misioneros. Como pude presenciar, cada miembro de la brigada “Sangre y Fuego” mantenía un registro de cada oportunidad de oración y lo categorizaban bajo conversión, reconciliación, intercesión o santidad. El propósito de las estadísticas es para proveerle al Oficial Directivo del Cuerpo una lista de nuevas personas de modo que establezcan conexión pastoral y hacer discípulos de ellos. Es mi esperanza que el modelo observado en Nicaragua sea de alguna manera útil para el trabajo evangelístico en nuestro Territorio Este de los Estados Unidos.

por Capitán Israel Correa

El Capitán Ismael Correa es Director de Campo de Batalla y Evangelismo en el Colegio para  Entrenamiento de Oficiales en West Nyack, New York. 

 

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