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Luz en medio de la oscuridad

“He sido revivido, redimido y he renacido a través de la fe”, dijo el actor Kevin Sorbo. Mejor conocido por su papel televisivo como el mítico héroe “Hércules”, ahora actúa en películas representando papeles de pecadores redimidos que han sido salvados por la gracia de Dios.

Tras sus primeros éxitos en películas cristianas —“Soul Surfer” [Surfista de almas] y “God’s Not Dead” [Dios no está muerto]—, su más reciente proyecto fílmico —“Let There Be Light” [Hágase la luz]— está en los cines para el día de Acción de Gracias y la temporada de Navidad. Es una historia de esperanza diseñada para disipar la oscuridad que asecha en los corazones de los no creyentes y para fortalecer el mensaje de Cristo en los creyentes de todas partes.

La trama de la película se enfoca en el personaje de Sorbo, Sol Harkens, un escritor de superventas y además orador inmensamente exitoso. Furioso con Dios por la pérdida de su único hijo debido al cáncer, Harkens se convierte en un amargo y abierto ateo. En el curso milagroso de la acción, Harkens se ve enfrentado a una nueva realidad espiritual que transforma su vida.

La historia se asemeja al testimonio personal del propio Sorbo. Hijo de padres luteranos, su niñez transcurrió en el pueblo de Mound, Minnesota.

En pleno ascenso meteórico como actor de Hollywood, su identidad cristiana se vio empequeñecida. “En ese tiempo, ‘Hércules’ era el show de televisión más visto en todo el mundo. ¿Han oído hablar del complejo de invencibilidad?”, comentó riéndose en una ocasión.

Tres derrames, pero todavía en pie

Sorbo, por otro lado, empezó a sentir una sensación de cosquilleo en los dedos de su mano izquierda, lo que hizo que esta se volviera fría e insensible. Luego un dolor palpitante se extendió por su brazo.

“Sin embargo, no le di importancia”, declara. “Así que me dije: ‘Voy a estar bien’. La verdad es que no tenía tiempo para enfermarme”.

Y era la verdad, pues Sorbo debía empezar la campaña promocional de su primera película con un gran presupuesto: “Kull the Conqueror” [Kull el Conquistador] y pronto debía comenzar la producción de otro filme.

La estaba pasando mejor que nunca en su vida, apareciendo en programas televisivos de primera línea como “Today”, “Tonight Show” y todos los otros espectáculos de entrevistas. En su lista figuraban anfitriones como Jay Leno, David Letterman y Oprah.

Sorbo no se había percatado siquiera de que se estaba desarrollando un aneurisma en su brazo izquierdo. Tres coágulos de sangre dieron lugar a su insensibilidad. Esos coágulos le causarían tres derrames fulminantes. Perdió la vista, el habla y la habilidad para permanecer de pie. En los tres años siguientes, debió enfrentar difíciles sesiones de terapia.

Durante ese tiempo, Sorbo renovó su relación con Cristo. También cambió su manera de ver a Hollywood, su carrera, sus relaciones y hasta su vida.

“Oré mucho a Dios, que parecía haber sido tan cruel y caprichoso conmigo”, cuenta Sorbo. A medida que su recuperación empezó a parecer posible, también reconoció los pequeños milagros que ocurrían a diario en su vida, como el intrépido optimismo de Sam, que pronto se convertiría en su esposa.

“Dios la puso en mi camino”, cuenta. “Ella vio la posibilidad de mi recuperación cuando yo la veía imposible. Ella tuvo fe en un Creador amoroso cuando mi fe en Él flaqueaba. Su voz alentadora celebraba cada pequeña mejora que constataba en mi estado. Su voz contrarrestaba las voces negativas que oía en mi cabeza”.

Sam también alentó a Kevin a escribir el libro True Strength [La verdadera fortaleza] y cuyo subtítulo dice: “Cómo pasé de ser Hércules a un simple mortal y cómo mi roce con la muerte me salvó la vida”. En la película “Hágase la luz”, Sam hace el papel de Katy, la exmujer de Sol, el personaje de Kevin.

Sean Hannity, productor ejecutivo de Fox News, destaca un número de auspiciadores, entre ellos el del Comisionado James M. Knaggs, antiguo comandante del Territorio Oeste del Ejército de Salvación. “‘Hágase la luz’ es una inspiradora historia de fe que le alentará en su propio camino de fe. Es una película que usted tiene que ver pues está hecha para los creyentes y para los amigos de cada creyente’”, expresó.

Por Warren Maye

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