SAconnects en Español

Evangelización desde cualquier perspectiva

SALT siglas en inglés que significan:

S STORY [Historia]: Escuche la historia de su vecino, pregúntese: ¿Qué le está pasando?
(Sus problemas, preocupaciones, alegrías, penas.)
A AFFIRM [ Afirmar]: Reconocer, apreciar y preguntar.
L LISTEN [Escuchar]: Oír lo que la gente dice; eso afirma su valor como persona.
T TEAM  [Equipo] el esfuerzo en equipo es un factor vital. ¡Demos estos pasos juntos!

Cada vecindario tiene sus ventajas. Cuidar de nuestras familias y vecinos es muy beneficioso. En los momentos difíciles de la vida, ¿se unen ustedes para ayudar a los miembros de la comunidad? ¿Acogen a la gente y la ayudan si cambian de trabajo, les dan la bienvenida a los nuevos miembros de la familia o celebran cuando alguien se gradúa? ¿Pueden imaginar una vida “mejor” para ellos y su familia? ¿Pueden abrazar la esperanza, que es la mejor ventaja de todas?

Por medio del método de alcance SALT* del Ejército de Salvación, los soldados han encontrado estas y otras fortalezas en los vecindarios. Así conocen a las personas comunes y corrientes que hacen sus vecindarios trascendentes y fuertes. Y ven cómo obra Dios. Este método entrena a las personas para que luego evangelicen en sus comunidades o vecindarios.  Los salvacionistas apoyan la doctrina de la gracia anticipada de John Wesley, que básicamente afirma que Dios ya está trabajando en la vida de las personas aun antes de que lleguen a la fe salvadora.

Considere los siguientes fundamentos bíblicos: “Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me envió…” (Juan 6:44 NVI); “la bondad de Dios… quiere llevarte al arrepentimiento” (Romanos 2:4); “Dios es el que produce en ustedes tanto el querer como el hacer para cumplir su buena voluntad” (Filipenses 2:13); “Nosotros amamos porque él nos amó primero” (1 Juan 4:19). Todos los versículos presentan a Dios como el iniciador de la relación.

La práctica del programa SALT, que se está convirtiendo en una de las más conocidas entre los salvacionistas del Territorio Este, se fundamenta en la gracia anticipada. Una de sus ventajas es que el cristiano no necesita tener una agenda programada para conversar con la gente acerca de su fe y la conversión. Podemos asumir que ya Dios ha estado trabajando en la vida de cada persona que nos encontramos. Por lo que, la tarea del evangelismo es descubrir por medio de la oración lo que Dios ha estado haciendo y participar de todo corazón en ese esfuerzo.

El proceso es formativo para todo el que participa. Los soldados, “armados” con tanta gratitud en sus corazones por la gracia de Dios en sus vidas y con la comprensión de la gracia de Dios con otros, recorren las comunidades asumiendo que los encuentros llenos de gracia están por suceder.    

Los equipos de SALT están compuestos por personas de diversos antecedentes. La educación formal, el estado socioeconómico y otros símbolos de prestigio tienen poco valor comparado con la gracia. La presencia de un soldado y una conexión social en el vecindario es una moneda de mayor valor.

Hablemos de una experiencia reciente de SALT en Portland, Maine, por ejemplo. Más o menos una docena de personas se dividieron en pequeños grupos y se esparcieron por el vecindario. Algunos de ellos, por sus relaciones con los vecinos, fueron bienvenidos, sostuvieron conversaciones y hubo personas dispuestas a escuchar. Las relaciones, no la posición social, ni la fortuna personal ni las técnicas sagaces, lograron que las personas fueran más receptivas.

Con la práctica de SALT, los participantes emergen como verdaderos líderes y como un beneficio para su equipo. Un joven luchador de Portland, Maine; una persona mayor de Lexington, Kentucky; una adolescente de Geneva, Nueva York; una abuela prudente de San Juan, Puerto Rico, son el tipo de personas que se convierten en los más destacados cuando se trata de la misión de hacer discípulos (la Gran Comisión de Mateo 28:18-20). Entre algunos de los Cuerpos hispanos que han practicado la disciplina están el Templo de Suffern, Bound Brook, Union City y Ponce, Puerto Rico. Mientras caminan orando en voz baja, reconocen el enorme valor que Dios les ha dado. En vez de calificar a los miembros del equipo por su educación, sueldo, apariencia, ellos descubren y participan en el movimiento continuo de la gracia de Dios.

escrito por: Isaiah Allen

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