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Entrevista a Luis Enrique Rodríguez

Luis Enrique Rodríguez ha producido y dirigido películas y videos por más de 25 años. Inició su carrera en Puerto Rico —detrás de las cámaras— grabando videos musicales y comerciales de televisión para compañías y organizaciones sin fines de lucro, incluido el Ejército de Salvación local. Hizo su debut dirigiendo la película “Por amor en el caserío”, que se estrenó en Nueva York. Su segunda película, “Dos caminos”, debutó simultáneamente en Nueva York y Los Ángeles.


¿De qué manera influyeron tus estudios de publicidad en tus películas? Como estudiante de publicidad en la Universidad de Puerto Rico, colaboré en diversos proyectos con alumnos de cine. Éramos un grupo pequeño, contábamos con recursos limitados y probábamos suerte en todo tipo de proyectos: comerciales, películas, fotografía y publicidad. Nuestros métodos eran similares a los que usábamos en la filmación de películas. Empleábamos las mismas técnicas visuales, dispositivos, estructuras y los altos valores de producción.

Nuestras ideas, combinadas con la voraz mentalidad de la década de los 90, se convirtieron en los cimientos de la industria actual del cine en Puerto Rico. En 2013, cuando tuve la oportunidad de dirigir mi primera película, titulada “Por amor en el caserío”, ya estaba preparado gracias al trabajo que aprendí mientras filmaba comerciales.

Una de las técnicas publicitarias que apliqué fue la de contar historias que destacan la relación entre dos personas. Por ejemplo, “Por amor en el caserío” fue una película contada al estilo de la historia de Romeo y Julieta ambientada en Puerto Rico. “Dos Caminos” trata acerca de la relación entre dos hermanos gemelos, Dani y Mickie, y sobre cómo el pecado y la redención de un hermano afecta al otro.

En “Dos Caminos”, Mickie ve una cantina móvil (un camión de comidas) del Ejército de Salvación. Se pone un chaleco rojo y trabaja como voluntario. ¿De qué manera participó el Ejército en tu película? Desde el principio, habíamos puesto nuestra mirada en el Ejército, aunque no sabíamos si estarían dispuestos a apoyar una película como esta. Mientras escribíamos el guión, nos dimos cuenta de que necesitaríamos el apoyo de una organización reconocida por ayudar a las personas. Cuando les presentamos el guión, nos dijeron que nos apoyarían con todo lo que necesitáramos. Les encantó el tema central de la película: las segundas oportunidades y la búsqueda de redención, que es lo que Mickie intentaba hacer.

“Dos Caminos” podría verse como una historia bíblica moderna. Dos hermanos que van juntos a la iglesia, un pastor que se acerca a Mickie en el momento más difícil de su vida y otro personaje que puede ser visto como el diablo disfrazado. ¿Siempre pensaste hacer una película cristiana? Reconozco que al principio no pensaba tratar este tema como una película cristiana. Mi intención era que la historia fuera tan secular como mis trabajos anteriores. Pero muy pronto me di cuenta de que, en realidad, estaba dirigiendo una película cristiana cuyo foco principal era la redención a los ojos de Dios. La historia guardaba una relación mucho más íntima con mi vida y mi fe que lo que pensaba. Habíamos discutido sobre la manera en que íbamos a comercializar la película dirigiéndola a la audiencia secular y a la cristiana. Pero todos estuvimos de acuerdo en que hacer una película centrada en Cristo no sólo era lo que en el fondo queríamos, sino que era eso mismo lo que la volvería accesible a una variedad de audiencias.

“Dos caminos” fue un gran éxito para todos los que participaron en su creación. El público cinéfilo puertorriqueño estaba preparado para una película cristiana con altos valores de producción y un mensaje espiritual para todos.

¿De qué manera afectó el huracán María tu trabajo como cineasta? La devastación que dejó el huracán María postergó el rodaje de mi siguiente película unos seis meses. La esencia del cine puertorriqueño está en sus locaciones. Cualquiera sea el tipo de escenario que tu película pueda necesitar, lo hallarás ahí. Ciudades, playas, selvas y desiertos, todos estos lugares se vieron afectados por las tormentas del año pasado.

Hubo que interrumpir completamente la búsqueda de locaciones. Los apagones eléctricos, el cierre de las oficinas y los edificios dañados, todo ello contribuyó a la postergación y a los retrasos. Pero, por la gracia de Dios, sabíamos que seguiríamos filmando la película, sin importar el tiempo que se requiriera.

¿De qué maneras podría el mundo seguir ayudando a Puerto Rico, un año más tarde? El mundo puede seguir ayudando acercándose a organizaciones como el Ejército de Salvación, que han seguido trabajando para ayudar a las familias puertorriqueñas necesitadas.

La primavera pasada, trabajé en un comercial para automóviles todoterreno, marca Jeep, en Yabucoa, un pueblo que fue terriblemente devastado por María. Ahí, mi equipo entró en contacto con una familia que seguía viviendo sin electricidad. La familia ignoraba cuándo se restablecería el suministro eléctrico, razón por la cual habían aprendido a vivir sin electricidad. Son muchísimas las familias que viven en esas condiciones. Sus casas necesitan reparaciones y tienen que caminar varios kilómetros para conseguir agua potable y combustible.

Invito a todos a hacer de Puerto Rico su próximo destino vacacional. El turismo es muy importante para nuestra economía, y necesitamos compartir nuestra hermosa isla con el mundo, ahora más que nunca.

Háblanos de tu nueva película. “The Journey Ahead/ El ojo de Dios” es una película sobre una chica que está de luto por la muerte de su padre. Al ver que su madre se esfuerza por seguir adelante con su vida, la chica se rebela contra su familia y huye de casa. Conoce a alguien que está pasando por una experiencia similar y juntos emprenden un viaje que les cambia la manera en que ven el mundo y sus propias vidas. Al igual que “Dos caminos,” es una historia sobre las segundas oportunidades que nos da la vida gracias a las relaciones imprevistas que surgen en el camino.

¿Qué consejos puedes darles a quienes aspiran a ser cineastas? Primero, asegúrense de que hacer películas es realmente su vocación. Hacer cine es un trabajo que exige dedicación, persistencia y colaboración con personas que tengan ideas afines. Tienen que aprender a equilibrar el tiempo que dedicarán a su arte con el que dedicarán a su familia y a sus seres queridos.

Segundo, reconozcan la gran responsabilidad que tienen con la comunidad como contadores de historias. Traten de cautivar a la audiencia y piensen en las historias que deseen presentarles. Hay historias maravillosas y originales que ocurren todo el tiempo a nuestro alrededor, y más todavía en nuestro propio interior.

Por último, nunca se den por vencidos. Siempre se toparán con obstáculos, pero aprenderán de ellos. Hice mi primera película cuando tenía 13 años. Los actores estelares eran mis soldaditos de G.I. Joe. Las preguntas que enfrento en la actualidad son las mismas que me hacía entonces: “¿Sirve esta escena para esta historia? ¿La estoy filmando desde el mejor ángulo? ¿Qué debo hacer para conseguir la mejor toma para esta escena?”

Los obstáculos siempre estarán ahí, pero Dios también estará con ustedes. Una vez que sepan que su vocación es hacer películas y que el Señor los trajo al mundo para que se dedicaran a eso, confíen en que les guiará a desarrollar su arte.

Por Hugo Bravo

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