Magazine FeaturesSAconnects en Español

En Memoria de Tres Mujeres Extraordinarias

Threewomen_2Cuando la actriz de Broadway Carol Jaudes ingresó a las filas del Ejército de Salvación en 1999, muchas personas abrigaban grandes esperanzas sobre la manera como ella había de compartir su fe en el Señor con la gente recurriendo a su talento teatral.

Una de esas personas era el hombre que la había contratado, el Teniente Coronel R. William Hunter.

Jaudes recuerda:El Teniente Coronel Hunter tenía una gran visión y me expresó repetidas veces que yo debería realizar una presentación artística titulada “The Three Bonnets” (en español, “Los tres sombreros”).

La idea de Hunter era que cada “sombrero” representaría el ministerio de cada una de las tres mujeres más importantes en la historia del Ejército de Salvación—Catherine Booth, la esposa del co-Fundador William Booth; Evangeline Booth, la hija de los Booth y Generala del Ejército de Salvación desde 1934 hasta 1939; y Eva Burrows, quien fuera Generala en el período 1986-93.

“No fue sino hasta 2009, con ocasión del cumpleaños 80 de la Generala Eva Burrows, que la visión de Hunter se hizo realidad”, relata Jaudes, directora de la Agencia de Eventos Especiales y Ministerios Artísticos del Territorio Este, EUA.

El show de 50 minutos de duración, en que vemos a Jaudes ponerse el sombrero del Ejército de Salvación propio de la época en que vivieron respectivamente cada una esas tres destacadas salvacionistas, y luego actuar dramáticamente los momentos decisivos en la vida de cada una de ellas, se estrenó en Melbourne, Australia, y contó con la presencia de la Generala Burrows en primera fila.

Entregadas al Señor

Desde 2009, Jaudes ha representado “Los tres sombreros” unas 36 veces en diversas localidades del Ejército de Salvación, “desde el Seminario de Candidatos hasta el Cuerpo de Williamsport, Pennsylvania”, precisa.

Karen Krinjak ha estado presente en cada una de esas representaciones acompañándola al piano.

Si bien Jaudes no está representando esta pieza actualmente, puede que lo haga en el futuro y ha dicho que aprendió mucho al encarnar a esos íconos salvacionistas.

“Me impactó muchísimo saber que cada una de estas mujeres se entregó por completo al plan que Dios había diseñado para su vida”, explica. “Éste es mi deseo y mi oración también para mi propia vida”.

Jaudes dijo que el diálogo compuesto para esta pieza teatral fue escrito por la Dra. Gillette Elvgren, a quien describió como “una de las mejores escritoras de material cristiano en nuestro país”. Jaudes había trabajado antes con la profesora de Regent University en “La mayor historia de amor del mundo” (“The World’s Greatest Romance”) y en “Y Sara rió” (“And Sarah Laughed”), representaciones para una sola actriz; ambas piezas fueron interpretadas por Jaudes.

Tres vidas diferentes

Threewomen_main“La Dra. Elvgren me pidió que le enviara tantos libros como me fuera posible de los que escribieron estas tres mujeres”, cuenta Jaudes. “Me parece muy meritorio que, a pesar de no ser salvacionista, ella logra capturar el espíritu distintivo de cada una de esas mujeres”.

Jaudes agrega que determinar cuál es su favorita entre esas tres mujeres sería algo “difícil de decir”. Encontró algo que admirar en cada una de ellas.

Me encanta el segmento dedicado a Catherine porque apreciamos la serenidad de su fortaleza, su influencia en su familia, y el momento en que sintió la fuerza y el valor para pasar adelante y decir: ‘Quiero decir una palabra’”, comenta Jaudes.

Jaudes, quien ha pasado gran parte de su vida en los escenarios, dijo que le gustó retratar a Evangeline por la “teatralidad” de su manera de ser.

“Ella era en sí misma una gran personalidad, disfrutó de su posición y nunca sintió miedo de tomar riesgos en nombre del Señor”, afirma Jaudes. “Ella era famosa por sus sermones, los que pronunciaba vestida con un traje idóneo para la ocasión.

El encuentro con Cristo

“Ella fue la impulsora de las ‘hermanas de los barrios pobres’ (‘Slum Sisters’), de ‘las brigadas de ciclistas’ (‘bicycle brigades’) y de ‘las jovencitas de los dónuts’ (‘donut girls’) durante la Primera Guerra Mundial. ¡Quizá me gusta actuar el papel de ella por lo distinta que somos la una de la otra! Durante esos 15 minutos en que estaba vestida con el sombrero de Evangeline, gozaba de la oportunidad única de poder, con atrevimiento y valentía, cambiar la historia del mundo en nombre de Cristo”.

Jaudes dice que actuar el papel de Eva Burrows le resultó especialmente “entretenido”.

“¡Ella es una mujer vibrante y llena de energía que enciende el escenario como una bengala!”, cuenta Jaudes. “Logramos apreciar el alcance de su influencia global al frente del Ejército por las historias que se cuentan de sus encuentros con la Madre Teresa y con Fidel Castro”.

Jaudes recuerda que mientras se preparaba para actuar esos tres papeles, “la parte que más le gustaba era el momento en la vida de cada una de las mujeres en que entregaban su corazón completamente al Señor”.

Una de las escenas favoritas de Jaudes era la de una joven Catherine Booth, quien se expresó en estos términos:

Cuando tenía 15 años, quería saber si era realmente salva. ‘No seas tonta’, dijo el Diablo dentro de

mi corazón, ‘Tú has sido más que salva durante toda tu vida. ¿Cómo puedes esperar un cambio tan repentino, como si fueras uno de esos grandes borrachos? No seas tonta’.

“‘Pero mi corazón es tan malo como el corazón de un gran pecador’, grité. ‘Señor, no puedo descansar hasta que Tú hayas cambiado toda mi naturaleza’. Solía caminar de un lado a otro de mi cuarto hasta las dos de la mañana, y luego me tendía en la cama nuevamente, con mi himnario y la Biblia debajo de la almohada, con la esperanza de que Dios mismo me dijera que mis pecados me eran perdonados”.

Entonces comienza la música y ella canta:

Jesús me salvó, su amor me impartió
y el pecado de mi alma su sangre lavó.
¡Aleluya!, la victoria obtuve en la cruz,
¡aleluya!, demos gloria a Cristo Jesús.

Jaudes dijo que se sintió impresionada por la vida espiritual de la joven Eva Burrows, quien escribió: “Comencé a darme cuenta de que me alejaba cada vez más de la maravilla y belleza de Cristo y de que iba en la dirección equivocada. En un Consejo de la Juventud en Brisbane, me eché a llorar y luego di mi vida, mi futuro, todo, al llamado de Cristo”.

Jaudes dijo que la descripción que Evangeline Booth hizo de su conversión “me conmueve profundamente cada vez que la leo”. Hasta suele imaginarse la escena con todo detalle:

“Era la noche de Navidad del año 1872. Yo acababa de cumplir 7 y una vez más mi cumpleaños se había perdido entre tanta celebración. Esa semana, había visto cómo mis hermanos y hermanas participaban en las reuniones y no hallaba la hora de empezar a hacerlo yo también. Pero no podía dormir porque sabía que yo no era todo lo buena que mi madre y mi padre querían que fuese.

“Me bajé de la cama y, a pie pelado, me fui corriendo hasta su cuarto. Arrodillada junto a su cama, dije llorando: “Mamá, quiero convertirme como tú y Papá y Katie y Emma y …’ Todavía puedo sentir el calor de sus brazos cuando me arrodillé a su lado y mi padre puso su mano sobre mi cabeza. Arrodillada ahí con la confianza sencilla de una niñita, le entregué mi corazón al Salvador de los niños”.

La reacción más común que Jaudes pudo apreciar después de una de sus representaciones de “Los tres sombreros” fue: “¡No sabía eso acerca de…!”

“Mi impresión es que la pieza teatral le permite a la audiencia ver a las figuras históricas que son estas mujeres de fe como personas reales con problemas reales y con una fe bien arraigada”, reflexiona Jaudes.

“La pieza parece desafiar a hombres y mujeres por igual a partir del hecho de que Dios puede usar a personas comunes y corrientes como tú y yo para hacer cosas extraordinarias por su Reino”.

Jaudes, quien retrató al personaje Jennyanydots en el musical de Broadway “CATS” durante cinco años, ha actuado en todo Estados Unidos, Canadá y Europa. Ella es además una magnífica vocalista y ha grabado un CD titulado “This Day” (“Este día”).

Ella es una soldado del Cuerpo Citadel de Montclair, N.J., y durante los últimos 16 años ha liderado la Agencia de Servicios de Artes Creativas del Territorio Este, EUA, la cual promueve el Evangelio a través del teatro y las artes.

Al recordar “Los tres sombreros”, Jaudes dice que cada una de las mujeres representaba mucho más de lo que ella podía mostrar en una breve pieza de teatro.

“Ha sido un privilegio poder retratar al menos una pequeña parte de lo que estas mujeres fueron y siguen siendo”, explica Jaudes. “Sus vidas fueron tan ricas que una obra de teatro de largo aliento se podría escribir sobre cada una de ellas. ¡Pero eso mejor lo dejamos para otro día!”

por Robert Mitchell

Previous post

‘Amor sororal’

Next post

Sisterly Love