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EL plan de Dios

Fui criada en un ambiente cristiano, lleno de  amor y de afecto. De niña y adolescente mis padres siempre estuvieron pendientes de que asistiera y participara en las cosas del Señor y de la iglesia. Fui a retiros de niños y de jóvenes, participé del grupo de pantomima y estuve en el coro de niños de la iglesia, entre muchas otras actividades. Pero cuando llegué a la juventud adulta, me desligué de las cosas del Señor y empecé a buscar los placeres que el mundo y las amistades me ofrecían. Cada vez que caía, mi madre me decía que debía regresar a los brazos del Señor, cosa que nunca hice.

Conocí a mi esposo, pero en ese tiempo él estaba en los asuntos de la calle y yo me involucraba más y más en ese mundo nada satisfactorio. Decidimos mudarnos a los Estados Unidos y le empecé a hablar de Dios a mi esposo, porque en parte eso era lo que conocía.  Empezamos a ir a una iglesia pero allí no era donde el Señor nos quería, así que decidimos empezar a congregarnos en el Ejército de Salvación de Kissimmee, Florida.

Desde que empezamos a ir al Ejército de Salvación, el Señor me ha ministrado grandemente. Tuve una experiencia que cambió totalmente mi vida cuando participé en todos los programas y servicios de la iglesia. El Señor claramente me dijo: “Porque yo sé los planes que tengo para ti” (Jeremías 29:11), y ahora estoy dispuesta a servirle y buscar almas para Dios.

Recientemente estoy estudiando para ser Oficial del Ejército de Salvación y ministrar a todas las personas, haciéndoles saber que el Señor es mi Salvador y es quien dirige mi vida.  Estoy segura que el día que el Señor venga estaré lista para morar juntamente con Él en el cielo.

por Gretchen Muñoz

 

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