SAconnects en Español

El celibato

En una sociedad saturada de sexualidad, las personas que eligen no tener sexo constituyen una minoría única.

Y, sin embargo, aquellos que se entregan a la castidad antes del matrimonio o bien a un celibato de toda la vida como expresión de su fe cristiana, continúan una rica y honorable tradición en la Iglesia que debe ser valorada.

Un don

Los hombres y las mujeres que son célibes forman parte del plan de Dios para Su pueblo. Jesús se refiere a aquellos que han renunciado al matrimonio “por causa del reino de los cielos” (Mateo 19) y Pablo describe el celibato como un “don” (1 Corintios 7).

“Algunos cristianos adultos son solteros porque Dios les ha concedido el don del celibato. Al mantenerse solteros, pueden realizar con mayor dedicación la voluntad del Señor para sus vidas”, escribe Peter Wagner.

La intimidad

Muchos comparten la idea de que, en realidad, es más profundo nuestro deseo de intimidad que de tener relaciones sexuales. De modo que las personas solteras pueden experimentar y disfrutar de relaciones íntimas con otras personas sin ningún tipo de connotaciones sexuales.

En la cultura eclesial en que tendemos a dar prioridad al matrimonio y a marginar a las personas solteras, deberíamos reafirmar la verdad de que el ser célibe puede resultar tan enriquecedor y satisfactorio como el ser parte de una relación matrimonial.

La sublimación

El celibato es una expresión profunda de la espiritualidad de la fe, una espiritualidad capaz de sublimar nuestra innata creatividad humana de innumerables maneras. Henri Nouwen, John Stott, la Madre Teresa, la Generala Evangeline Booth y muchos otros se yerguen como testimonios elocuentes de esta verdad.

Nosotros honramos sus testimonios.

Coronel Richard Munn

Previous post

Celibacy

Next post

Personas Dadivosas