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Con Tebow en Binghamton

“¡Te-bow! ¡Te-bow! ¡Te-bow!”

Tim Tebow, ex mariscal de campo de la NFL convertido en jugador de béisbol de la liga menor, es bateador designado de los Rumble Ponies de la liga triple A de Binghamton, Nueva York; pero los fanáticos y los seguidores de este equipo prefieren tratarlo como una estrella de rock.

Cada vez que el enorme bateador emerge de la caseta en dirección al círculo de espera para batear, los fans estallan en vítores y empiezan a corear su famoso nombre de estrella deportiva.

Tebow no decepciona a sus seguidores: llega a primera base las cuatro veces que batea y completa las carreras que le dan la victoria a Binghamton. Cuando se devuelve a primera base tras intentar alcanzar la segunda base, la multitud lo alienta nuevamente como si hubiese bateado un jonrón.

Es un largo trecho el que Tim Tebow ha recorrido desde su paso por las colosales luminarias de los estadios de la NFL hasta viajar en buses en los niveles más bajos de la liga menor de béisbol. Como cristiano y extrovertido que es, Tebow dice que siempre aparta tiempo para mantener una vigorosa vida devocional mientras viaja a sus partidos de béisbol, el más reciente de sus sueños.

“Bueno, lo ideal es que tu vida espiritual no tenga que cambiar porque te dediques a hacer algo; sea jugar béisbol, fútbol americano o realizar cualquier otra actividad de la vida”, explica Tebow momentos antes del partido. “No soy un jugador de béisbol que es cristiano; soy un cristiano que aplica lo que eso implica a cada aspecto de su vida. Es lo que soy.

“De modo que ser cristiano consiste en rodearse de grandes personas, mantenerse fiel a la Palabra, orar mucho y mantener esa relación con el Señor día a día”.

Fe a la vista

Tebow jamás había estado en Binghamton antes de ser asignado a los Rumble Ponies, pero dice que piensa hacer brillar la luz de Cristo donde sea que Dios lo envíe.

“Si hay alguna manera en que pueda ayudar a una comunidad y ser una pequeña luz, sea visitando un hospital, alentando a los niños o llevando esperanza y hasta ayudando a la economía, sería grandioso; y lo hago de todo corazón”, cuenta Tebow.

“Hasta ahora he conocido personas realmente admirables y espero poder seguir conociendo y haciéndome amigo de muchas más aquí en Binghamton”.

Está claro que su humilde espíritu cristiano ya le ha ganado el cariño de la gente. Durante la práctica de bateo previa al partido, Tebow batea las pelotas y luego las recoge como lo hacen sus compañeros de equipo menos conocidos.

“Tengo una muy buena relación con todos aquí en la sede del club”, dice Tebow.

La fe cristiana de Tebow se extiende a todo lo que hace en su vida diaria. La canción que escucha al ir a batear —conocida como “música de la ida a batear” (en inglés, “walkup music”)— es “Whom Shall I Fear (God of Angel Armies)” (A quién temeré, Dios de los ejércitos angelicales) de Chris Tomlin.

El bate que usa Tebow fue fabricado por la compañía Dove Tail Bat Co., con bases cristianas, en el estado de Maine. El dueño de esa empresa explica que la paloma del logo representa al Espíritu Santo.

Un nuevo desafío

Tebow, que bateó un jonrón tras el primer lanzamiento del pitcher que vio en la categoría AA de béisbol, tuvo una racha de bateos sin fallar de cinco juegos seguidos en la temporada en que empezó a jugar por Binghamton. Cuando firmó con los Mets de Nueva York, en 2016, no había jugado al béisbol desde la escuela secundaria.

“Tengo la sensación de que recién me estoy acostumbrando a esto”, explica Tebow a propósito de su participación en la categoría AA, tras una temporada de juego en la categoría A. “He estado mejorando mi juego cada día. Así es como se hace en el béisbol. Unos días tienes la impresión de que lo has hecho muy bien y lo sigues haciendo así, pero hay días que no logras batear todo lo bien que deseas; sin embargo, siempre hay margen para corregirse y mejorar.

“De modo que no se trata sólo de preocuparse todo el tiempo por las estadísticas, si bien ya eso es difícil. Lo que haces es enfocarte en el proceso, dónde te encuentras, cómo estás viendo los lanzamientos y cómo te estás ajustando a ellos.

“Esta es una liga muy competitiva con muchos jugadores realmente talentosos. Estás compitiendo contra muchos de los mejores jugadores del mundo, muchos de los cuales están muy cerca de llegar a las grandes ligas”.

Tebow dice que una de las grandes diferencias entre la categoría A y la AA es que los pitchers de esta última categoría tienen más control y hacen caminar a menos bateadores.

“Diría que uno ve cualidades muy especiales en los jugadores”, explica  Tebow. “Mi impresión es que en esta liga los bateadores son un poco más refinados en sus habilidades, por ejemplo, en su capacidad para localizar sus golpes un poco mejor y para sacar mayor provecho a todo el repertorio de golpes cada vez que  lo deseen. Pienso que esa es la mayor diferencia”.

Confiar en Dios

A Tebow, que no ha jugado en la NFL desde la temporada de 2012, se le ofreció la oportunidad de dejar atrás su sueño como jugador de béisbol para integrarse al equipo de fútbol americano de Orlando, en la nueva Liga de la Alianza de Fútbol Americano (en inglés, “Alliance of American Football League”), pero rechazó ese ofrecimiento.

“Ahora estoy enfocado en el béisbol”, dice Tebow. “Este es mi objetivo, mi pasión, y me mantendré enfocado en esto”.

Tebow (30) nació en las Filipinas, donde sus padres eran misioneros. Su madre sufrió una enfermedad muy peligrosa durante su embarazo, momento en el cual se le recomendó que abortara. Ella se negó a hacerlo y dijo que si Dios le daba un hijo, ella le pondría de nombre Timoteo y lo convertiría en predicador.

El niño no sólo nació perfectamente sano, sino que al día de hoy Tebow es un imponente joven de 1 metro 90 de estatura y 115 kilos de peso que sobresale por encima de la mayoría de sus compañeros de equipo de Binghamton.

Tebow recibió su educación escolar en casa, pero logró conseguir una beca de fútbol americano de la Universidad de Florida, donde llevó a los Gators a ganar dos campeonatos nacionales y donde recibió el Trofeo Heisman al mejor jugador a nivel nacional.

Abiertamente orgulloso de su fe, Tebow suele hablar con franqueza acerca de Cristo. Mientras asistía a la universidad solía poner versículos bíblicos escritos en su ojo negro al ingresar al campo de juego.

Como uno de los primeros jugadores universitarios de su promoción en ser contratado por un equipo profesional de fútbol americano, Tebow pasó a jugar para los Broncos de Denver y luego para los Jets de Nueva York; allí solía orar, al costado del campo de juego. La peculiar postura en que oraba, conocida como “Tebowing stance”, se convirtió en una moda a nivel nacional.

Futuro promisorio

Además de perseguir su sueño de jugar béisbol, Tebow es comentarista de fútbol universitario para la cadena SEC de ESPN.

También dirige la Fundación Tim Tebow, que empezó en 2010 con la misión de “llevar fe, esperanza y amor a quienes necesitan un día de luz en su hora más oscura de necesidad”. Los patrocinadores de la fundación apoyan a personas con necesidades especiales a través de un programa llamado “Night to Shine” (De la noche a la luz).

Tebow, que también es escritor, publicará un nuevo libro en septiembre llamado This Is the Day: Reclaim Your Dream. Ignite Your Passion. Live Your Purpose (Este es el día: Reivindica tu sueño. Enciende tu pasión. Vive tu propósito).

Su obra anterior, Shaken: Discovering Your True Identity in the Midst of Life’s Trials (Golpeado: Cómo descubrir tu verdadera identidad en medio de las pruebas de la vida), fue galardonado como “Libro Cristiano del Año 2017” por la Asociación Cristiana de Editores Evangélicos.

A través de su publicista de WaterBrook, una empresa de la editorial Crown Publishing Group, Tebow quiere que su libro Este es el día haga que los lectores piensen de manera diferente, vivan mejor y sueñen más en grande.

“Imagínate que la alarma de tu reloj suene temprano y, en lugar de quejarte o de apagarla, pienses que tu mente, tu corazón y tu alma se despiertan a todo tipo de posibilidades. A algo mejor. A algo más”, explica Tebow. “Imagínate que despiertas cada día motivado por el susurro de estas palabras: ‘Este es el día’. Porque la vida tiene que ver con el día. Tiene que ver con este día”.

Tebow, que ha hablado en varios eventos del Ejército de Salvación, tiene palabras cordiales con el ministerio.

“Siento una gran admiración por el Ejército de Salvación y por todo lo que hacen”, afirma. “He tenido la bendición de participar en varias actividades con ellos y he podido apreciar que es una gran organización que ayuda a muchas personas”.

por Robert Mitchell

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