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Cartas al editor

Gracias por el artículo del Coronel Frank Payton (edición de nov./dic. 2013), enfocando la interesante situación del Ejército de Salvación en Europa antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Como nuestros países no estaban directamente involucrados, muy pocos de nosotros en  América Latina conocemos sobre los tiempos difíciles de los salvacionistas en esas naciones.

El Mayor Wickberg (más tarde General), fue una persona muy importante en todo ese tema, y alabo a Dios por cuidar al Ejército de Salvación durante los años de incomunicación con el Cuartel Internacional.

Hubiera sido interesante agregar un incidente que  creo recordar, fue un hecho de Wickberg mismo: una carta recibida en el Cuartel de Suecia que decía: “Nuestra querida madre está enferma gravemente. Me temo que debes esperar lo peor. Puede que ella descanse en paz dentro de poco. Saludos al señor Zimmermann”.  (Se entendió que la “madre” era el Ejército de Salvación en aquel país y que se entendió que el saludo era para el General Carpenter, pues “Zimmermann” en alemán significa  “carpintero”.)

—Larry Repass, Newnan, Georgia

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